Volcán   Notas breves

Bengalíes aprenden a sobrevivir en inundaciones

11 de agosto de 2006

Lloviendo en Dhaka
Las personas se están protegiendo más de las lluvias monzónicas anuales.

KURIGRAM, BANGLADESH - Cada año las inundaciones llegan con mayor fuerza, pero cada año las mujeres de Holokhana Shunashi están listas.

Como gran parte de Bangladesh, su pequeño poblado en el norte es pobre y altamente vulnerable a las inundaciones anuales. El año pasado, el 40 por ciento de Bangladesh fue inundado luego de una severa lluvia de un día como la recién ocurrida en Bombay (Mumbai), India.

En el pasado, tales condiciones significarían desastre cuando las inundaciones monzónicas llegaban entre junio y septiembre.

Pero durante varios años, las mujeres han encontrado refugio en un simple ritual, subrayando cómo la educación básica puede significar la diferencia entre devastación y supervivencia.

Hace poco, una mañana, 25 mujeres se sentaron alrededor de Nazma Begum, instructora del centro local de concienciación sobre inundaciones, que provee una sesión diaria de entrenamiento durante la temporada de inundaciones bajo los auspicios de Zibika, una ONG local en Kurigram.

Usando un libro de figuras, Begum examinó el conocimiento de las mujeres sobre donde buscar terrenos secos, como salvar las pertenencias, y a quien contactor para informaciones. Sus respuestas llegaron rápidamente, con un aire de confianza probada en el campo de batalla.

Los centros de concienciación como éste han sido replicados en todo Bangladesh, entrenando a las mujeres a convertirse la primera línea de defensa contra las inundaciones. "Las mujeres son las personas claves en ésta área," dice Begum.

El enfoque con base en la comunidad, iniciado a finales de los años de 1990, ha cambiado la manera como Bangladesh experimenta sus inundaciones anuales, y proveen un modelo para personal encargado de preparación a través de toda Asia del Sur.

Bangladesh encabeza la lista global de países susceptibles a desastres naturales. Queda en el mayor delta del mundo, donde dos de los mayores ríos de Asia, el Ganges y el Brahmaputra, desembocan en la Bahía de Bengala. Cada año, estos ríos se desbordan luego de las fuertes lluvias monzónicas en el país y vecinos más al norte, como India y Nepal.

En muchas áreas rurales, son las mujeres las que deben enfrentarse a las aguas ya que la mayoría de los hombres buscan trabajos migratorios en otros distritos durante nueve meses del año. "Las mujeres y niños se enfrentan solos a las inundaciones la mayoría de las veces, dice Imamur Rahman de CARE Bangladesh.

La preparación es crucial, debido a que las inundaciones severas están ocurriendo a intervalos más cortos, dicen los expertos, aunque las inundaciones de este año parecen ser relativamente más suaves. En 1988, por ejemplo, las inundaciones causaron daños por US$330 millones. La inundación del año pasado, la peor en casi una década, causó daños por US$2.2 mil millones. Pero aunque la severidad aumenta - responsabilizando a todo desde la erosión de los ríos hasta el cambio climátivo global como causa - el número de muertes ha disminuido, a menos de 800 el año pasado, de casi 2,400 en 1988.

Los expertos dicen que la disminución es el resultado de la preparación y la educación. Durante años, grupos internacionales como ActionAid y Care, asociados con grupos locales de socorro y el gobierno, han trabajado suministrado refugios para las inundaciones, creando comités de preparación de la comunidad y diseminando información vital.

"Tenemos un proceso de apoderamiento, donde 25 ó 30 mujeres trabajan como grupo... y discuten sus diferentes asuntos de vulnerabilidad," dice Shashanka Saadi de ActionAid Bangladesh.

Azma Khatun recientemente terminó dicho curso, aprendiendo a preparar alimentos secos, y uniéndose al grupo para dibujar un mapa de áreas vulnerables y seguras en su poblado. Como otras, Azma discute con su familia lo que ella aprende tres días por semana. "Antes nos enfrentábamos a muchos problemas," dice. "Ahora que sé que está por llegar la inundación, estoy preparada para enfrentarla."

Los expertos dicen que los esfuerzos han crecido significativamente desde la década de 1990. "Si uno mira la evolución del socorro en desastres, antes era completamente enfocado a la rehabilitación. En los años 1990, se dirigió a la preparación con base en la comunidad," dice Abdul Latif Khan, del Programa Comprehensivo de Gestión de Desastres del gobierno, que coordina los esfuerzos gubernamentales y otras agencias para la reducción de riesgos.

Las organizaciones de socorro también han aprendido de los residentes. Las mujeres de South Noabash, un poblado de 2,000 habitantes en el distrito Kurigram, desde hace tiempo han estado secando las semillas de vegetales durante el año, guardándolas en frascos de vidrios en un casa en el pueblo. Cuando llegan las inundaciones, las mujeres llevan las semillas hacia un refugio, junto con una estufa portátil de arcilla para cocinar y un banco de ahorro. Cuando las aguas se retiran, las semillas y los ahorros las ayuda a reiniciar.

"Descubrimos las buenas prácticas y las promovemos," dice Moloy Chaki, del Centro de Preparación para Desastres de Bangladesh.

Estos esfuerzos han ayudado a otros países en la adopción de medidas preventivas. "[El modelo] ha sido grandemente apreciado," dice Abdul Latif Khan, agregando que países como Vietnam, Laos, Indonesia y las Filipinas han incorporado aspectos en sus esfuerzos de respuesta.

En Char Rowlia, a seis millas de Kurigram, aguas arriba en el Río Brahmaputra, Tohura Bibi acostumbraba trasladar su familia y el ganado cada año cuando llegaban las inundaciones. En 2001, con la ayuda de Care Bangladesh, ella trasladó su vivienda hacia un lugar más alto. "Desde entonces, no hemos tenido necesidad de evacuar," dice la Sra. Bibi. "Ahora podemos sembrar árboles. Antes, los árboles morían en las inundaciones."

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