Oleadas de agua cálida del Océano Atlántico Norte están fluyendo hacia el Océano Ártico y podrían acelerar el derretido del hielo marino ártico, según científicos del Centro Internacional de Investigaciones Árticas ("International Artic Research Center" - IARC).
El influjo de agua más cálida está aumentando, dijeron los investigadores, y se mueve hacia Alaska y la Cuenca Canadiense.
Los científicos hicieron las observaciones el otoño pasado durante un viaje oceanográfico a borde de un rompehielos ruso como parte del programa de Sistemas de Observación de las Cuencas Nansens y Amundsen (NABOS, por sus siglas en inglés).
Durante la década pasada, el programa, junto con otras investigaciones, ha demostrado un aumento constante en el movimiento de agua cálida hacia el Océano Ártico. Las lecturas de otoño de 2006 mostraron un calentamiento sin precedentes en algunas áreas, dijeron los investigadores.
"El gran área del Océano Ártico promete en ser más cálido," dijo Igor Polyakov, investigador principal de NABOS y profesor investigador en el IARC.
Las lecturas se obtuvieron en boyas de amarre de observación, que son boyas que llevan instrumentos y que están ancladas al fondo del océano y flotan debajo de la superficie del océano.
Los instrumentos detectaron por primera vez una oleada de agua anormalmente ca´lida, a profundidades oceánicas medias de 150 a 800 metros debajo de la superficie, en febrero de 2004 en el declive continentea del Mar de Laptev, al norte de Siberia.
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"Lo que encontramos este año fue que una de nuestras boyas de amarre en el este también mostró una señal de calentamiento," explicó Polyakov.
Ese hallazgo indica que el agua cálida está penetrando más y más el Ártico, dijo Polyakov, una tendencia que podría aumentar la temperatura global del Océano Ártico.
Los investigadores hacen notar que se necesitan más estudios para determinar las causas del influjo de agua cálida, pero dijeron que las observaciones sugieren que el Océano Ártico se está dirigiendo hacia un estado más cálido, un cambio que podría tener implicaciones globales.
La temperatura oceánica en el Ártico es importante debido a que puede afectar la cantidad de hielo marino en la región. Los científicos creen que la cubierta de hielo marino en el Ártico juego un papel importante en el clima global, ya que el hielo refleja más calor solar que el agua al descubierto.
Investigaciones recientes han demostrado aumentos dramáticos en el derretimiento del hielo marino ártico, pero también han demostrado que la temperatura promedio de los océanos superiores se ha enfriado significativamente desde 2003. Pero, aunque lo parezcan, los hallazgos no son contradictorios.
El estudio de las temperaturas oceánicas "sugiere que el calentamiento global no siempre sucede de manera constante sino que sucede con ocasionales 'obstáculos de velocidad'," dijo Josh Willis, coautor del estudio y científico en Jet Propulstion Laboratory de la NASA.
"Este enfriamiento probablemente sea una natural variabilidad climática," dijo Willis. "Hoy en día los océanos todavía son más cálidos que lo que eran durante los años 1980, y la mayoría de los científicos esperan que los océanos continuarán eventualmente calentándose como respuesta al cambio climático inducido por humanos."
El estudio encontró que la temperatura promedio de los 760 metros (2,500 piés) superiores de los océanos terrestres - un área que representa uno 20 por ciento de la profundidad promedio del océano global - disminuyó 0.0128 grados Celsius (0.055 grados Fahrenheit) desde 2003 a 2005.
La reciente disminución es una caída igual a más o menos un quinto del calor ganado por el océano entre 1955 a 2003, pero la disminución es una fracción del calentamiento oceánico total encontrado durante los 48 años previos, según el estudio.
Willis agregó que los hallazgos tienen significativas implicaciones para la elevación del nivel global del mar.
El nivel promedio del mar sube parcialmente debido al calentamiento y a la expansión térmica de los océanos y se debe parcialmente por las escorrentías desde glaciares y capas de hielo que se derriten, explicó, y el reciente episodio de enfriamiento sugiere que es posible que el nivel del mar haya realmente disminuido en los pasados dos años.
"A pesar de esto, el nivel del mar ha continuado subiendo," dijo Willis. "Esto puede significar que la elevación del nivel del mar ha variado recientemente desde ser causado principalmente por el calentamiento a ser dominado por el deshielo. Esta idea es consistente con los recientes estimados de la pérdida de masa helada en la Antártida y la acelarada pérdida de la masa de hielo en Groelandia."