Educación Ambiental - notas breves

Predicen la ocurrencia de sequías severas en el planeta para 2040

21 de octubre de 2010

El calentamiento global producirá sequías severas y prolongadas a través de Estados Unidos y en muchos otros países muy poblados dentro de unos 30 años, según un estudio del Centro Nacional para Investigaciones Atmosféricas de Estados Unidos ('National Center for Atmospheric Research' - NCAR).

Dr. Aiguo Dai
Dr. Aiguo Dai
(Foto: NCAR)

El Dr. Aiguo Dai, científico atmosférico de la División de Clima y Biodinámica del NCAR con sede en Boulder, Colorado, concluye que las temperaturas calientes asociadas con el cambio climático probablemente crearán condiciones cada vez más secas a través del globo en los próximos 30 años, alcanzando posiblemente una escala en algunas regiones para finales del siglo que muy raras veces, si acaso, hayan sido observadas en tiempos modernos.

"Nos estamos enfrentando a la posibilidad de sequía extensa en las próximas décadas, pero esto todavía no ha sido completamente reconocido ni por el público ni por la comunidad de investigaciones sobre el cambio climático", dijo Dai. "Si las proyecciones en este estudio suceden aunque sea de una manera aproximada, las consecuencias para la sociedad en todo el mundo serán enormes".

La mayor parte de los dos tercios occidentales de Estados Unidos serán significativamente más secas para la década de 2030, muestra el estudio de Dai. Grandes partes del país podría enfrentarse a un creciente riesgo de sequía extrema durante el siglo.

Usando un conjunto de 22 modelos climáticos y un índice comprensivo de condiciones de sequía, lo mismo que análisis de estudios previamente publicados, Dai encontró que la mayor parte del Hemisferio Occidental, junto con grantes partes de Eurasia, África y Australia, estarán en riesgo de sequía extrema este siglo.

En contraste, las regiones de mayores latitudes desde Alaska hasta Escandinavia probablemente serán más húmedas.

Dai dijo que estos hallazgos tienen como base las mejores proyecciones actuales para las emisiones de gases con efecto invernader.

Lo que realmente suceda en década venideras dependerá de muchos factores, incluyendo las emisiones futuras reales de gases con efecto invernadero lo mismo que de ciclos climáticos naturales como El Niño.

Refugio Nacional de Vida Silvetre D'Arbonne
Impactos de la sequía en un humedal estacionalmente inundado en pantano en el Refugio Nacional de Vida Silvetre D'Arbonne, Luisiana, 15 de octubre de 2010.
(Foto: Kelby Ouchley)

Richard Seager del Observatorio Terrestre Lamont Doherty de la Universidad Columbia, un experto en cambio climático no asociado con el estudio, dijo, "Como Dai enfatiza, vastas porciones de los subtrópicos y las latitudes medias de los continentes se enfrentan a un futuro con suelos más secos y menos superficie de agua como resultado de la reducción de las precipitaciones y al aumento de la evaporación promovidos por una atmósfera que se calienta".

"El término 'calentamiento global' no le hace justicia a los cambios climáticos que el mundo experimentará en las venideras décadas", dijo Seager. "Algunas de las peores alteraciones a las que tendremos que enfrentar tienen que ver con el agua, y no solamente la temperatura".

Aunque las proyecciones climáticas regionales son menos precisas que las de todo el planeta, el estudio de Dai indica que gran parte de América Latina, incluyendo grandes secciones de México y Brasil, se verán afectas.

Las regiones que bordean el Mar Mediterráneo podría volverse especialmente secas.

Dai predice sequía a través de grandes partes del suroeste de Asia y también a través de sureste de Asia, incluyendo partes de China y países vecinos.

Finalmente, el análisis de Dai muestra que la sequía afectará a la mayor parte de África y de Australia, con condiciones particularmente áridas en algunas regiones de África.

Sequía en Kenia
Sequía en Kenia, noviembre de 2009.
(Foto: Kenya Red Cross Society)

Aunque las áreas terrestres del planeta será globalmente más secas, el estudio también encuentra que se puede esperar que el riesgo de sequía disminuya en este siglo a través de gran parte del norte de Europa, Rusia, Canadá y Alaska, lo mismo que en algunas áreas del Hemisferio Sur.

"El aumento de la humedad en altas latitudes norteñas, escasamente pobladas, no pueden compensar la sequedad sobre las áreas templadas más densamente pobladas y tropicales", dice Dai.

Estudios climáticos previos han indicado que el calentamiento global probablemente alterará los patrones de precipitación a medida que se expanden los subtrópicos.

La evaluación en 2007 por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, IPCC, concluyó que probablemente las áreas subtropicales tendran disminuciones de precipitación, con áreas en altas latitudes consiguiendo más precipitaciones.

En un estudio muy citado realizado en 2004, el Dr. Dai y colegas encontraron que el porcentaje de área terrestre del planeta afectado por serias sequías más que se duplicó desde la década de 1970 hasta los primeros años de la década de 2000.

El año pasado, dirigió un equipo de investigaciones que encontró que algunos de los principales ríos del mundo estaban perdiendo agua.

Las sequías son eventos complejos que pueden asociarse con precipitación reducida, suelos secos que no puede mantener cultivos, y niveles reducidos en los estanques y otros cuerpos de agua lo que puede poner en peligro el abastecimiento de agua potable.

Una medida común, llamada el Índice de Severidad de Sequía de Palmer (PDSI), clasifica la intensiad de una sequía dando seguimiento a la precipitación y la evaporación en el tiempo y comparándolas con la variabilidad usual que uno esperaría en una localidad dada.

El sol se eleva sobre Hackberry Creek
El sol se eleva sobre Hackberry Creek, Irving, Texas, 3 de marzo de 2010.
(Foto: John Drought, Jr.)

Para este estudio, Dai utilizó los resultados de 22 modelos de computadoras usados por el IPCC en su informe de 2007 para reunir proyecciones sobre la temperatura, precipitación, humedad, velocidad del viento y balance radiactivo de la Tierra, teniendo como base las proyecciones actuales de las emisiones de gases con efecto invernadero.

Él alimentó las informaciones en el modelo Palmer para calcular el número índice de severidad de sequía. Una lectura de +0.5 a -0.5 en el índice indica condiciones normales, mientras que una lectura en o debajo de -4 indica sequía extrema.

Para la década de 2030, los resultados muestran que gran parte del centro y oeste de Estados Unidos podría experimentar condiciones particularmente severas, con lecturas promedio durante el curso de una década disminuyendo potencialmente de -4 a -6 en la escala PDSI.

Partes de la región mediterránea llegaría a -8 o menos en la escala PDSI.

Para finales del siglo, muchas áreas pobladas, incluyendo partes de Estados Unidos, tendrían que vérsela con lecturas en el rango de -8 a -10, y gran parte del Mediterráneo podría caer a -15 y hasta -20. Tales lecturas de sequía no tendrían precedentes.

Dai avisa que los modelos climáticos globales siguen siendo inconsistentes en la captura de cambios en la precipitación y de otros factores atmosféricos, especialmente a la escala regional. Sin embargo, señala que los modelos de 2007 del IPCC estuvieron más de acuerdo con la precipitación en alta altitud y baja latitud que aquellos usados en informes previos.

También hay incertidumbres en que tan bien el índice Palmer captura la gama de condiciones que el clima futuro podría producir. El índice podría esta sobreestimando la intensidad de la sequía en los casos más extremos, dice Dai.

Por otro lado, agrega que el índice podría esta subestimando la pérdida de humedad del suelo en caso de que la lluvia y nieve caigan en temporales fuertes y más cortos y que se pierdan más rápidamente. Dai dice que tales tendencias de precipitación ya han sido identificadas en Estados Unidos en años recientes.

Dai dice, "El hecho de que el actual índice de sequía podría no servir para el clima del siglo 21 es de por sí un signo preocupante".

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Autor de las páginas: José E. Marcano