Pronto los refrigeradores comerciales y del hogar en todo el mundo podrían estar usando gases diferentes para mantener frescos los alimentos almacenados. Los gases usados ahora o disminuyen la capa de ozono o contribuyen al calentamiento global, o ambos.
Para ir eliminando a estos gases dañinos, Canadá y México se han unido con Estados Unidos proponiendo expandir las metas del tratado internacional que gobierna la disminución del ozono.
La propuesta iría eliminando la producción y uso de los refrigerantes gaseosos conocidos como hidrofluorocarburos, HFCs, que son "contribuyentes significativos al cambio climático y que se están incrementándo rápidamente," dijo la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (conocida por sus siglas en inglés, EPA) a principios de mayor en una declaración.

Los científicos han encontrado que los HFCs son hasta 14,000 veces más perjudiciales al sistema climático de la Tierra que el dióxido de carbono, el gas invernadero más común.
La EPA presentó en la propuesta un análisis que demuestra que los beneficios ambientales equivalen a eliminar las emisiones de gases invernadero de 59 millones de automóviles de pasajeros cada año hasta el año 2020, y 420 millones de vehículos cada año hasta el año 2050.
El 29 de abril pasado, Estados Unidos, México y Canadá propusieron conjuntamente una enmienda para ir eliminando gradualmente el consumo y producción de HFC bajo el Protocolo de Montreal sobre Sustancias que Eliminan la Capa de Ozono.
Aprobado en 1987, el Protocolo de Montreal es un tratado entre 196 países para ayudar a restaurar la capa de ozono terminando con la producción de sustancias que disminuyen el ozono y, ahora, eliminando gradualmente los HFCs.
"Canadá y sus asociados están desmostrando un liderazgo y compromiso global para eliminar una amenaza potencial para el sistema climático," dijo Jim Prentice, Ministro del Ambiente de Canadá. "Habiendo tenido un papel clave en la negociación y evolución del Protocolo de Montreal, el Gobierno de Canadá ansía construir sobre sus logros y reconoce el impacto significativo que tendría esta enmienda sobre la mitigación del cambio climático global."
Durante la eliminación gradual de los clorofluorocarburos, CFCs, gases refrigerantes que disminuyen el ozono, bajo el Protocolo de Montreal y el Acta de Aire Limpio de Estados Unidos, los fabricantes de equipos tales como los acondicionadores de aire para autos y refrigeradores domésticos sustituyeron los CFCs por HFCs.
Sin embargo, los HFCs que fueron presentados como una alternativa ambiental a los CFCs por compañías químicas han tenido un impacto de calentamiento sobre el clima.
El uso de los CFCs ha disminuido pero los HFCs se usan extensamente en el acondicionamiento de aire, la fabricación de equipos electrónicos y para detectar escapes en las tuberías de gas natural.
Aún cuando los esfuerzos realizados durante la última década han reducido las emisiones, las concentraciones atmosféricas globales de HFCs continúan aumentando, según EPA.
Sin esta propuesta, se anticipa que el uso de HFCs en los países en desarrollo crezca sustancialmente, provocado por la creciente demanda de refrigeración y acondicionamiento de aire y debido a que los HFCs fueron desarrollados como alternativas para las sustancias eliminadoras de ozono.
Se dispone de tecnologías y productos químicos sustitutos. La EPA está proponiendo cuatro refrigerantes como posibles sustitutos para usarse en refrigerados hogareños y comerciales en los Estados Unidos.
La lista propone a isobutano, propano, HCR-188C y HCR-188C1 como sustitutos potencialmente aceptables de CFC-12 y HCFC-22, productos químicos que reducen el ozono. La EPA dice que estos congelantes de base hidrocarburo podrían reemplazar a los refrigerantes existentes que hacen daño a la capa estratosférica de ozono y al sistema climático.
Mundialmente, los refrigerantes de hidrocarburo se han estado usando por más de 10 años en países tales como Alemania, el Reino Unido, Australia y Japón.
En Europa y Asia, los fabricantes de equipos han diseñado y probado refrigeradores comerciales y para el hogar para explorar la inflamabilidad y las preocupaciones sobre seguridad asociadas con el uso de refrigerantes hidrocaburos.

Debido al hecho de que los refrigerantes de hidrocarburos tienen un potencial de cero disminución del ozono y un potencial muy bajo de calentamiento global, también muchas compañías en Estados Unidos están interesadas en usar refrigerantes de hidrocarburos.
La enmienda propuesta, que se fundamenta en una propuesta del año pasado, actualiza el cronograma de disminución gradual de los HFCs, tanto para los países desarrollados como para los países en desarrollo.
También Greenpeace ha estado trabajando para eliminar el uso de HFCs desarrollando un refrigerador "Greenfreeze" alternativo que no uso los potentes gases invernadero HFCs y HCFCs sino que usa, en lugar de ellos, refrigerantes naturales, al tiempo que trata de persuadir al sector privado para que adopte esta tecnología. Desarrollada en 1992, la tecnología Greenfreeze ha venido siendo usada con 40 millones de unidades vendidas en todo el mundo en más de 100 modelos en el año 2000.
Los refrigerantes naturales son sustancias que existen naturalmente, tales como los hidrocarburos propano e isobutano, dos de los cuatro sustitutos que ahora propone EPA, lo mismo que dióxido de carbono, un uso beneficioso para el gas invernadero que es dañino cuando se libera hacia la atmósfera.
El pasado mes de diciembre, The Coca-Cola Company y sus socios embotelladores anunció que 100 por ciento de sus nuevas máquinas expendidoras y enfriadoras serán libres de HFC para 2015.
La transición a refrigeración libre de HFC reducirá las emisiones directas de gases invernadero de los equipos en 99 por ciento, dijo la compañía.
"El cambio climático es real y el momento para actuar con soluciones es ahora," dijo Muhtar Kent, presidente de The Coca-Cola Company, en diciembre. "Greenpeace ha jugado un papel crítico en elevar nuestra conciencia sobre la necesidad de refrigeración natural. Nuestro anuncio de hoy demuestra un compromiso para usar nuestra influencia en el mercado para promover innovaciones y ayudar a dar forma a un futuro bajo en carbono."
"Damos bienvenida al compromiso de Coca-Cola para ayudar a enfrentar el cambio climático," dijo Kumi Naidoo, director ejecutivo de Greenpeace International. "Las grandes empresas tienen tanto una oportunidad como una responsabilidad de cambiar el juego y la acción de Coca-Cola no deja excusas para que otras compañías la sigan."
Para más informaciones sobre los cuatro productos químicos reemplazantes, visite la página (en inglés): http://www.epa.gov/ozone/snap/
Autor de las páginas: José E. Marcano