Los actuales niveles del dióxido de carbono en la atmósfera de la Tierra pueden ser los suficientemente altos para provocar cambios "irreversibles" en los ecosistemas del Ártico, según una nueva investigación publicada por científicos de Estados Unidos, Canadá y Países Bajos.
El sistema climático del Ártico es más sensible al calentamiento invernadero que lo que anteriormente se conocía, dijeron los investigadores, quienes recogieron evidencias en lo que es ahora la Isla Ellesmere en el Alto Ártico de Canadá de un período de tiempo 2.6 a 5.3 millones de años atrás. Este período, conocido como la Época Pliocena, ocurrió poco antes de que la Tierra entrara en una edad de hielo.
"Nuestros hallazgos indican que niveles de CO2 de aproximadamente 400 partes por millón son suficientes para producir temperaturas anuales medias en el Alto Ártico de aproximadamente cero grados Celsius (32 grados F)," dijo Ashley Ballantyne, autor principal, de la Universidad de Colorado en Boulder.
"A medida que las temperaturas se acercan a cero grados Celsius, se hace extremadamente difícil mantener hielo marino y glacial permanentemente en el Ártico. Así que los actuales niveles de CO2 en la atmósfera de aproximadamente 390 partes por millón podrían estar llegando a un punto crucial para condiciones irreversibles libres de hielo en el Ártico," dijo el Dr. Ballantyne.
El equipo de investigación señala que la gran mayoría de los científicos del clima están de acuerdo que la Tierra se está calentando debido al aumento de las concentraciones en la atmósfera de gases que atrapan calor y que son generados por actividades humanas como la combustión de combustibles fósiles y la deforestación.

Las temperaturas en el Ártico se han elevado aproximadamente 1.8 grado F (1 grado C) durante las últimas dos décadas a resultas del calentamiento invernadero causado por humanos, una tendencia que se espera que continúe en las próximas décadas y siglos, dijo Ballantyne.
Los gases invernadero en la atmósfera se han elevado de alrededor de 280 partes por millón durante la era pre-industrial en la Tierra hasta alrededor de 390 partes por millón en la actualidad.
Los que buscan proteger el ambiente están pidiendo a los gobiernos que negocien en el próximo tratado sobre el clima limitar las emisiones de gases a 350 partes por millón, un nivel que muchos científicos dicen que ayudaría a evitar las peores consecuencias del cambio climático.
La investigación, cuyos resultados se publicarían en la revista "Geology", fue financiada por la Fundación Nacional de Ciencias de los Estados Unidos, el Consejo de Investigaciones en Ciencias Naturales e Ingeniería de Canadá, la Organización de los Países Bajos para la Investigación Científica y el Consejo Europeo de Investigaciones.
Co-autores del trabajo fueron David Greenwood de Brandon University en Manitoba, Canadá; Jaap Sinninghe Damste del Instituto Real de los Países Bajos para Investigaciones Marinas; Adam Csank de la Universidad de Arixona; Natalia Rybczynski del Museo Canadiense de la Naturaleza en Ottawa; y Jaelyn Eberle, curadora de vertebrados fósiles en el Museo de Historia Natural de la Universidad de Colorado y profesora asociada en el departamento de ciencias geológicas.
"Nuestros hallazgos son algo desconcertantes en cuanto a las temperaturas y los niveles de gases invernadero durante el Plioceno," dijo Eberle. "Ya estamos viendo evidencias de mamíferos y aves que van más hacia el norte a medida que el clima se vuelve más cálido, y no puedo dejar de pensar si el Ártico se dirige hacia condiciones similares a las que existían durante el Plioceno."
En el lugar de estudios en la Isla Ellesmere, llamado el lugar Beaver Pond, los materiales orgánicos se habían "momificado" en los depósitos de turba, permitiendo que los investigadores realizaran análisis detallados de alta calidad, dijo Eberle.
Encontraron que en el Plioceno, la Isla Ellesmere tenía, además de musgos e hierbas, bosques con árboles de alerce, abedul enano y cedro blanco norteño.
La isla era habitada por peces, ranas y mamíferos ahora extintos, incluyendo un venado diminuto, antiguos parientes del oso negro, caballos de tres dedos, castores pequeños, conejos, tejones y topos.
Pero el valor para las investigaciones del lugar ahora se ve amenazado por una mina de carbón propuesta. Eberle dijo que hay gran preocupación entre los científicos sobre la propuesta de minería de carbón en la Isla Ellesmere cerca del sitio Beaver Pond por WestStar Resources Inc., una compañía exploradora de minerales con oficinas centrales en Vancouver, Columbia Británica.
El sitio Beaver Pond está próximo al Fiordo Strathcona en la Isla Ellesmere en el Territorio Canadiense de Nunavut. En la década de 1980, la exploración de reconocimiento realizada por Petro-Canada y otros describieron capas de carbón de hasta 12 metros de grueso cercanas a la superficie a lo largo de la costa norte del fiordo.
"Los sitios paleontológicos como el sitio Beaver Pond son recursos únicos y extremadamente valiosos que llegan a tener importancia internacional," dijo Eberle. "Nos preocupa que las actividades de minería del carbón puedan dañar tales sitios y que se pierdan para siempre."

Para este estudio, el equipo usó tres métodos independientes para medir las temperarutas durante el Plioceno en la Isla Ellesmere.
Midieron los isótopos de oxígeno encontrados en la celulosa de árboles y musgos fósiles lo cual revela las temperaturas y niveles de precipitación relacionados con el agua antigua.
Analizaron la distribución de lípidos en bacterias de suelo lo cual está correlacionado con la temperatura
E hicieron un inventario de antiguos grupos vegetales del Plioceno que solapan en sus rangos con la vegetación contemporánea.
"Los resultados de las tres evaluaciones independientes de las temperaturas son notablemente consistentes," dijo Eberle. "Esencialmente, fuimos capaces de 'leer' la vegetación para así estimar las temperaturas del aire en el Plioceno."
Los científicos encontraron que aunque la temperatura anual media en la Isla Ellesmere durante el Plioceno era unos 34 grados Fahrenheit (19 grados Celsius) más cálida que en la actualidad, los niveles del gas invernadero dióxido de carbono eran ligeramente mayores que en el presente.
Se piensa que las temperaturas árticas elevadas durante el Plioceno fueron provocada por la transferencia de calor hacia las regiones polares y, quizás, por una reflectividad disminuida de la luz solar que llegaba al Ártico debido a la falta de hielo, dijo Ballantyne. Una gran pregunta es por qué el Ártico era tan sensible al calentamiento durante este período, dijo.
Se han propuesto múltiples mecanismos de retroalimentación para explicar la amplificación de las temperaturas árticas, incluyendo la fortaleza de la reflectividad del sol sobre el hielo ártico y cambios en la vegetación y en la cubierta estacional por nubes, dijo Ballantyne. "Sospecho que son las interacciones entre estos diferentes mecanismos de retroalimentación que al final produce las temperaturas cálidas en el Ártico."
En la actualidad, el hielo marino en el Ártico está disminuyendo a una tasa de 11.2 por ciento por década, según el Centro Nacional de Datos de Nieve e Hielo de Estados Unidos.
Algunos expertos en cambio climático predicen que los veranos árticos estarán libres de hielo dentro de una o dos décadas.
Autor de las páginas: José E. Marcano