Educación Ambiental - notas breves
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19 de febrero de 2008

Científicos advierten sobre profundos cambios en los océanos del mundo

El cambio climático está transformando los océanos mundiales al aumentar la temperatura y la acidez del agua marina, y alterando la circulación atmosférica y oceánica, informó un panel de científicos en febrero durante la reunión anual de la American Association for the Advancement of Sciencie, AAAS, en Boston, Estados Unidos.

Jane Lubchenko
La Dra. Jane Lubchenko es Profesora "Wayne y Gladys Valley" de Biología Marina en la Universidad Estatal de Oregon. (Foto de OSU)

"La inmensidad de nuestros océanos puede haber producido un sentido de complacencia sobre los impactos potenciales del cambio climático global," dijo la Dra. Jane Lubchenco, bióloga marina de la Universidad Estatal de Oregon, quien moderó el panel. "Los océanos del mundo están pasando por profundos cambios físicos, químicos y biológicos cuyos impactos apenas empiezan a sentirse."

La panelista Gretchen Hofmann, fisióloga molecular de la Universidad de California-Santa Barbara, describe la situación como de "riesgos múltiples."

"Los ecosistemas oceánicos se enfrentan a nuevas tensiones y nuevas combinaciones de tensiones," dijo Hofmann. "El agua es más cálida, los patrones de circulación están cambiando de manera no predecible, y los océanos se están volviendo más ácidos."

Michael Behrenfeld, oceanógrafo de la Universidad Estatal de Oregon, estudia las relaciones entre el clima la actividad global de las plantas oceánicas que componen el fitoplancton.

"El fitoplancton es de tremenda importancia para los humanos porque su fotosíntesis produce oxígeno que respiramos y es la base de las redes alimenticias oceánicas que dan apoyo a nuestras pesquerías globales," dijo Behrenfeld.

A pesar de su tamaño microscópico, el fitoplancton oceánico es responsable de aproximadamente la mitad de la fotosíntensis en el planeta, un proceso que retira dióxido de carbono de la atmósfera y lo convierte en carbono orgánico, suministrando energía a los ecosistemas oceánicos.

Usando satélites de la NASA, Behrenfeld y otros científicos están dando seguimiento a los cambios en el fitoplancton a nivel global y están encontrando que las temperaturas oceánicas más cálidas están ligadas a una disminución de la fotosíntesis.

Los satélites ayudan a comprender la relación entre el clima y la biología oceánica debido a que suministran mediciones diarias de todo el planeta. Behrenfeld está preocupado ya que "nos encontramos en el final de los satélites de biología oceánica de NASA debido a cortes en los presupuestos o a nuevas prioridades."

Océano Índico desde el espacio
Océano Índico desde el espacio, Diciembre 2005. (Foto de NASA)

"En lugar de encontrarnos en el final de estas críticas misiones y volvernos ciegos a los cambios que ocurren en nuestros océanos, deberíamos construir mejores [satélites] para ver más claramente que los que hemos tenido anteriormente, y evaluar las consecuencias potenciales del cambio climático sobre la productividad oceánica," dijo Behrenfeld.

Los panelistas también pidieron mayores inversiones en los sistemas de observación oceánica que permitan a los científicos medir mejor los cambios en el ecosistema oceánico, incluyendo la circulación a gran escala y sistemas de inversión costera.

Los panelistas agregaron que las emisiones de gases invernadero están calentando los océanos mundiales, originando una nueva amenaza para los arrecifes de coral, que ya se encuentran entre los más amenazados de todos los ecosistemas marinos.

Incluso un calentamiento modesto de uno o dos grados por encima de las temperaturas máximas normales pueden causar una rotura en la relación entre los corales y sus algas simbióticas, zooxantelas, dijo Nancy Knowlton, bióloga marina de la Smithsonian Institution.

Sin las zooxantelas, los corales se presentan blancos, o "blanqueados", y crecen más lentamente. También son más susceptibles a enfermedades y pueden no reproducirse.

En 1998 hubo eventos en todo el mundo de blanqueamiento masivo, señaló Knowlton, afectando a 80 por ciento de los corales en el Océano Índico, muriendo 20 por ciento de ellos.

En 2005, ocurrieron severos blanqueamientos en gran parte del Caribe a resultas de excesivas temperaturas cálidas del agua.

"Ya hemos perdido alrededor de 80 por ciento de los corales en arrecifes en Caribe durante las últimas tres décadas, y las pérdidas en el Océano Pacífico también se están expandiendo y haciendo severas," dijo Knowlton.

Corales blanqueados
Corales blanqueados en la Gran Barrera de Coral en Australia. (Foto de Australian Institute of Marine Science/Duke University)

"Los arrecifes son como ciudades, con algunas partes que crecen y otras partes que son destruidas, y solamente cuando el crecimiento neto es positivo pueden persistir los arrecifes. Estos arrecifes ya están bajo amenaza debido a la sobrepesca y la contaminación local y, a menos que se tomen rápidamente acciones drásticas para reducir las emisiones de gases invernadero, estos arrecifes cesarán de existir tal como los conocemos," dijo.

Estas mismas emisiones de gases invernadero también están creando un dramático aumento en el dióxido de carbono, CO2, atmosférico, lo que está haciendo que los océanos mundiales se vuelvan más ácidos, dijo el panelista Scott Doney de la Institución Oceanográfica Woods Hole.

Los actuales niveles de CO2 de 380 partes por millón ya son 30 por ciento superiores a valores pre-industriales y muchos modelos científicos predicen que estas tasas se triplicarán para fines del siglo bajo los escenarios de "seguir como hasta ahora."

Aunque gran parte de la atención científica sobre la acidificación oceánica se ha concentrado en el impacto sobre los arrecifes de coral, el peligro potencial para otros ecosistemas marinos es igualmente severo, dijo Doney.

"La acidificación oceánica hace daño a plantas y a animales que forman conchas de carbonato de calcio," dijo. "Entre los organismos calcificadores no solamente están los corales sino también plancton, pterópodos [caracoles marinos], almejas y ostras, y langostas. Muchos de estos organismos son fuentes alimenticias o hábitats críticos para otros organismos y no se conoce bien el impacto de la acidificación sobre las redes alimenticias y niveles tróficos superiores."

"Evidencias que han aparecido recientemente sugieren que las larvas y juveniles de peces también pueden ser susceptibles a cambios en los niveles oceánicos de pH," agregó Doney. "La acidificación oceánica se está volviendo rápidamente en un problema real."

Klaus Keller de Penn State University informó sobre los costos y beneficios económicos de sistemas efectivos de observación para detectar cambios en el Atlántico Norte.

Jack Barth, oceanógrafo de la Universidad Estatal de Oregon, dijo que las zonas muertas por bajo oxígeno que han aparecido en la costa Pacífica del Noroeste de Estados Unidos desde 2000 no tienen precedentes durante las últimas cinco décadas de observación científica y probablemente estén relacionadas con los vientos más fuertes y más persistentes que se espera que ocurran con el calentamiento global.

El Sistema de Corriente de California sirve como un estudio de caso para cambios similares en zonas de inversión costeras en América del Sur y el sur y norte de África, dijo Barth.

"Una cosa que hemos observado es cómo los patrones del viento han cambiado y afectado de manera importante la inversión vertica," dijo Barth. "Hace dos décadas, los vientos durarían tres o cuatro días y luego disminuirían. Ahora puede perdurar durante 20 a 40 días antes de calmarse. Esto crea impactos significatios sobre la inversión vertical y la productividad biológica, pero estos impactos puede ir inesperadamente de un extremo a otro y han sido difíciles de predecir."

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