Las especies foráneas invasoras son una de las tres principales amenazas a la diversidad de vida en la Tierra, según el informe de la primera evaluación sobre invasoras en 57 países coordinada por el Programa Global de Especies Invasoras ('Global Invasive Species Programme' - GISP).
Las invasoras pueden ratas, ratones, zorros, cabras, sapos, peces, plantas, hormigas o microorganismos, para nombrar algunas pocas de ellas. Dispersándose por todo el planeta por los viajes internacionales, comercio y turismo, estos invasores foráneos están poniendo en peligro la biodiversidad global al ganar la competencia con las especies nativas por recursos, alterando las funciones del ecosistema y cambiando las relaciones ecológicas entre las especies nativas.

La Directora Ejecutiva de GISP, Dra. Sarah Simons, dijo, "A pesar de los enormes costos, no solamente sobre la biodiversidad sino también sobre la seguridad alimentaria, la salud humana, el comercio, el transporte y, en sentido más amplio, el desarrollo económico, las especies invasoras continúan sin recibir la atención adecuada por parte de los tomadores de decisiones y, en 2010, no hay una simple excusa para no enfrentar una de las mayores amenazas al bienestar ambiental y económico de nuestro planeta."
El equipo internacional de investigadores que escribió el informe del GISP documento un total de 542 especies que funcionan como especies foráneas invasoras - 316 plantas, 101 organismos marinos, 44 peces de agua dulce, 43 mamíferos, 23 aves y 15 especies de anfibios.
La Profesora Melodie McGeoch, autora principal del informe y miembro del Centrer for Invasion de la Universidad Stellenbosch de África del Sur, dice que estos números subestiman la extensión de las especies foráneas invasoras.
"Demostramos que las regiones con un desarrollo limitado y poca inversión en investigación tienen números menores a lo esperado de especies foráneas invasoras," dijo McGeoch.
Solamente se encontraron nueve especies invasoras en Guinea Ecuatorial, según el informe, pero se contó 222 especies invasoras en Nueva Zelanda.
El informe fue producido por científicos del Centre for Invasion Biology, BirdLife International, con base en el Reino Unido; y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, con base en Suiza y que mantiene la Lista Roja de Especies Amenazadas.
De los 57 países evaluados, se encontró que, en promedio, hay 50 especies no indígenas por país que tienen un impacto negativo sobre la biodiversidad.
Las especies foráneas invasoras pueden afectar directamente la salud humana y los humanos pueden ser los que introducen especies invasoras en nuevas localidades. Las enfermedades infecciosas son, frecuentemente, especies invasoras importadas por viajantes, o pueden ser enfermedades transportadas por especies exóticas de aves, roedores e insectos o por los humanos.
Por ejemplo, se cree que el patogénico hongo quítrido, desconocido totalmente hasta 1998, sea la causa de la disminución y extinción de muchos anfibios por todo el planeta. La enfermedad producida por el hongo puede ser diseminado por humanos y otras especies que van desde peces exóticos hasta ranas africanas de garras.
Las especies invasoras también pueden tener efectos indirectos sobre la salud de los humanos como resultado del uso de plaguicidas y herbicidas que contaminan las aguas y el suelo.
La Base Global de Datos sobre Especies Invasoras da una lista de las peores 100 especies foráneas invasoras. Las especies fueron seleccionadas para la lista siguiendo dos criterios - su severo impacto sobre la diversidad biológica y/o actividades humanas, y porque ilustran asuntos importantes en cuanto a la invasión biológica.
Diez de las peores son:
El mosquito tigre asiático, Aedes albopictus, se dispersa por medio del comercio internacional de neumáticos a medida que el agua de lluvia des retenida en los neumáticos almacenados al exterior. Para controlar su dispersión, debe indicarse tales rutas de comercio para que se introduzan medidas de esterilización o de cuarentena. El mosquito tigre se asocia con la transmisión de muchas enfermedades humanas, incluyendo los virus del dengue, del Nilo occidental y de la encefalitis japonesa.

Se culpa a la pequeña hormiga de fuego u hormiga roja, Wasmannia auropunctata, de reducir la diversidad de especies, reducir la abundancia total de insectos voladores y residentes en árboles, y de eliminar poblaciones de arácnidos. También es conocida por su dolorosa picada. En las islas Galápagos, se come los recién nacidos de tortugas y ataca los ojos y cloacas de las tortugas adultas. Se le considera como quizás la mayor amenaza por especie de hormiga en la región del Pacífico.
La culebra arbórea marrón, Boiga irregularis, es por naturaleza muy reservada. Con frecuencia se encuentra oculta en barcos y en cargas aéreas. Probablemente llegó a Guam luego de la Segunda Guerra Mundial en un barco de carga. Ahora, los humedales, terrenos costeros y bosques de Guam han perdido nueve de sus doce especies nativas de aves y de dos de 11 lagartos nativos debido al voraz apetito de las culebras.
El mejillón cebra, Dreissena polymorpha, es nativo de los mares Caspio y Negro. Está ahora establecido en el Reino Unido, Europa Occidental, Canadá y los Estados Unidos. Compite con el zooplancton por alimento, afectando así a las redes alimenticias naturales. También interfiere con las funciones ecológicas de los moluscos nativos y causan un gran daño económico.
La perca del Nilo, Lates niloticus, es un gran pez de agua dulce. Conocida también como capitaine, mputa o sangara, puede crecer hasta tener un peso de 200 kilogramos y una longitud de dos metros. Fue introducida en el Lago Victoria en 1954 donde ha contribuido a la extinción de más de 200 especies endémicas de peces por depredación y competición por el alimento.
La ranita coquí, Eleutherodactylus coqui, es una ranita de árbol relativamente pequeña nativa de Puerto Rico. Las ranitas son muy adaptables a diferentes zonas ecológicas y elevaciones. Su ruidoso llamado es la principal razón por la que son consideradas como plaga. La llamada de apareamiento del E. coqui consiste dos notas de tono alto, "co-quí", que llega hasta casi 100 decibeles a una distancia de 0.5 metro. E. coqui tiene un voraz apetito y hay preocupación en Hawaii, donde fue introducido, que E. coqui pueda poner en riesgo de extinción a especies endémicas de insectos y de araña y que compita con aves endémicas y otros animales nativos que dependen de los insectos para alimentarse.
El ratón doméstico, Mus musculus, probablemente tenga una distribución mundial más extensa que cualquier otro mamífero, a parte de los humanos. Su dispersión geográfica ha sido facilitada por su relación comensal con los humanos, relación que se extiende a por lo menos 8,000 años atrás. Hacen considerable daño al destruir cultivos y consumir y/o contaminar alimentos para humanos. Son unos reproductores prolíficos y a veces ocurren explosiones poblacionales que alcanzan proporciones de plaga. También han sido implicados en la extinción de especies indígenas en ecosistemas que han invadido y colonizado.

El coipo o nutria, Myocastor coypus, es un gran roedor semi-acuático originario de América del Sur. Debido a escapes y liberaciones de granjas peleteras, ahora hay una gran población salvaje en América del Norte, Europa y Asia. Sus túneles penetran y dañan riveras de ríos, diques y facilidades de riego. Sus modos de alimentación llevan a la destrucción de grandes áreas de pantanos con cañas. La pérdida de hábitat causado por coipos impacta a especies de plantas, insectos, aves y peces.
Un nativo del subcontinente de la India, la rata de barco o rata negra, Rattus rattus, se ha dispersado ahora por todo el mundo. Es común en bosques y otras áreas forestadas y también puede vivir en y alrededor de edificios. Se alimenta, y daña, de casi cualquier cosa comestible. Frecuentemente, se ha identificado a la rata de barco en disminuciones catastróficas de aves en islas. Es muy ágil y frecuentemente sube hasta las partes altas de los árboles buscando alimento y anidando en nidos hechos con hojas y ramitas.
La frambuesa amarilla del Himalaya, Rubus ellipticus, es un arbusto con aguijones originario del sur de Asia y que ha sido introducida en varios lugares, incluyendo Hawaii, sur de Estados Unidos y el Reino Unido; se cultiva por sus frutos comestibles. Esta planta se ha convertido en una plaga importante en Hawaii, amenazando a su propia especie nativa de frambuesa, Rubus hawaiiensis, y la capacidad de esta planta de prosperar en diversos tipos de hábitat la hace una planta invasora particularmente amenazante.
La mayoría de los países se han comprometido internacionalmente para enfrentar la amenaza de las especies invasoras, pero solamente la mitad ha introducido legislación para controlar las invasoras e incluso menos países están tomando las acciones adecuadas en el campo.
"Probablemente sea más efectiva en el costo prevenir en primer lugar la expansión de las especies invasoras que enfrentar la crisis de biodiversidad una vez que se han establecido," dice el Dr. Bill Jackson, presidente del GISP y subdirector general de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, IUCN, la cual es una organización asociada a GISP.
"Con fondos suficientes y voluntad política, las especies invasoras puede ser controladas o erradicadas," dijo Jackson. "Esto permitiría que las especies nativas se salven de la extinción, pero los países necesitan mejorar dramáticamente la manera que están enfrentando el problema."
"Mientras que algunas especies amenazadas en la Lista Roja de la IUCN han mejorado su situación a resultas de un control o erradicación exitoso de especies foráneas invasoras, un número creciente están más amenazadas debido a la creciente expansión y amenazas de las especies no indígenas," dice el Dr. Stuart Butchart de BirdLife International.
"Esto demuestra que aunque estemos ganando algunas batallas en la lucha contra las especies invasoras, las evidencias actuales sugieren que estamos perdiendo la guerra."

El mojoua cabeciamarillo, Mohoua ochrocephala, es una pequeña ave que come insectos y que vive solamente en los bosques de la Isla del Sur y la Isla Stewart de Nueva Zelanda. Este mojoua ha sufrido en años recientes debido al aumento en el número de ratas. Dos poblaciones de mojouas están ahora extintas y tres más están disminuyendo. La Lista Roja de la IUCN ha cambiado el nivel de conservación del mojoua cabeciamarillo de Vulnerable a En Peligro.
Pero la pardela mexicana, Puffinus opisthomelas, un ave marina nativa de la Isla Natividad próximo a la costa del Pacífico de México, es una historia exitosa. La pardela estuvo amenazada por gatos, cabras y ovejas. Pero desde que estos fueron erradicados de la isla, el estatus del ave ha bajado de Vulnerable a Cerca de Amenazada en la Lista Roja de la IUCN.
Enfrentar a las especies foráneas invasoras es una de las 10 Acciones Claves para prevenir las extinciones de aves que BirdLife International ha subrayado en su publicación "Aves en Peligro Crítico: una evaluación global".
Las tendencias en las especies foráneas invasoras han sido seleccionadas como uno de los 22 Indicadores Principales pra medir el progreso hacia la meta de la Convención sobre la Diversidad Biológica de reducir la tasa de pérdida de biodiversidad para 2010, el Año Internacional de la Biodiversidad de las Naciones Unidos.
Autor de las páginas: José E. Marcano