Educación Ambiental - notas breves

Cortes en las emisiones de metano y hollín rápidamente salvarían vidas, clima y cultivos

13 de enero de 2012

Reducir las emisiones de hollín y metano hacia la atmósfera podría frenar el cambio climático, aumentar las producciones de los cultivos y prevenir cientos de miles de muertes prematuras cada año, según un investigación dirigida por la Nasa.

El dióxido de carbono es el motor principal del cambio climático a largo plazo debido a que permanece en la atmósfera de 200 a 300 años. Los científicos dicen que reducir las emisiones de hollín y metano tendría un impacto inmediato debido a que estos dos contaminantes circulan fuera de la atmósfera más rápidamente que el CO2. El metano tiene un tiempo de vida en la atmósfera de unos 12 años mientras que el hollín cae a tierra a los pocos días.

Aunque todas las regiones se beneficiarían, las mayores ganancias en salud y agricultura por las reducciones de emisiones se vería en Asia y el Medio Oriente, dice el investigador jefe Drew Shindell del Instituto Goddard para Estudios Espaciales de la Nasa.

Dr. Drew Shindell
Dr. Drew Shindell, científico de Nasa.
(Foto: American Physical Society)

"Hemos demostrado que implementando reducciones de emisiones específicas y prácticas escogidas para maximizar los beneficios al clima también tendrían importantes beneficios para la salud humana y la agricultura", dijo Shindell. La investigación fue publicado en la revista "Science".

El nuevo estudio se basa en un informe del Programa Ambiental de las Naciones Unidas y de la Organización Meteorológica Mundial publicado en febrero de 2011, también dirigo por el Dr. Shindell, que indicaba que la reducción de emisiones de hollín y metano podría frenar la tasa de cambio climático durante los próximos 50 años.

El director ejecutivo del Programa Ambiental de las Naciones Unidas, Achim Steiner, dijo de los nuevos hallazgos, "La justificación científica para una acción rápida sobre estos llamados 'reforzadores climáticos de corta vida' se ha estado construyendo durante más de una década, y este estudio nos da un análisis más enfocado sobre los posibles beneficios al nivel nacional y regional".

El hollín y el metano tienen muchas fuentes. Los científicos dijeron que la reducción de sus emisiones requerirían que las sociedades hagan múltiples mejoras en la infraestructura.

Para determinar que cambios serían más efectivos, Shindell y un equipo internacional de científicos consideraron 400 mediciones para controlar estos contaminantes en base a tecnologías evaluadas por el Instituto Internacional para Análisis de Sistemas Aplicados en Laxenburg, Austria. Desarrollaron modelos del impacto de diversas reducciones de emisiones con modelos computarizados desarrollados en GISS y en el Instituto Max Planck para Meterorología en Hamburgo, Alemania.

Los científicos se concentraron en 14 mediciones con los mayores beneficios para el clima. Todas las 14 reducirían la liberación de hollín o de metano, contaminantes que contribuyen al cambio climático y que hacen daño a la salud humana o vegetal sea directamente o a través de la formación de ozono, un componente clave del 'smog' y que así mismo es un gas de efecto invernadero.

Humo de diesel
Humo liberado por un motor diesel.

Los modelos mostraron que los mayores y extensos beneficios se lograban con la reducción del metano ya que este compuesto se distribuye por toda la atmósfera.

El hollín se precipita de la atmósfera luego de unos pocos días así que los beneficios son mayores en regiones cubiertas con nieve e hielo.

Las pequeñas partículas del hollín absorben radiación del sol, causando que la atmósfera se caliente y varíen los patrones de precipitación. Al caer de la atmósfera, cubren el hielo y la nieve, reduciendo su reflectividad lo que ayuda a reducir el calentamiento global.

El hollín, emitido al quemar combustibles fósiles y biomasa como madera o estiércol, puede empeorar las enfermedades respiratorias y cardiovasculares.

Para minimizar las emisiones de hollín, los científicos encontraron el mayor impacto con estrategias tales como instalar filtros en los vehículos diesel, retirar de los caminos a los vehículos que emiten mucho, cambiar las estufas de cocinar y calderas hacia tipos que arden más limpiamente, instalar hornos más eficientes para la producción de ladrillos, mejorar los hornos de coque y prohibir las quemas en la agricultura.

Algunas de estas estrategias ya están en efecto en los los Estados Unidos. En California, entraron en efecto nuevas regulaciones para reducir emisiones de parte de los camiones y buses pesados de diesel a partir del primero de enero. Al requerir que los camiones y buses instalen filtros para partículas, la regulación reduce las emisiones de casi un millón de vehículos diesel que operan en el estado.

Fogón tradicional
La exposición al humo de fogones tradicionales y fuegos abiertos son letales, especialmente para mujeres y niños pequeños.
(Foto: Project Gaia / Global Cookstove Alliance)

Nacionalmente, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos está elevando los estándares de la Ley de Aire Limpio para calderas e incineradores.

Internacionalmente, la exposición al humo producido en fogones tradicionales y fuegos abiertos usados por casi tres mil millones de personas en el mundo en desarrollo, causa dos millones de muertes prematuras anualmente, siendo los más afectados las mujeres y los niños pequeños. La Alianza Global para Fogones Limpios ("Global Alliance for Clean Cookstoves"), una organización pública-privada lidereada por la Fundación de las Naciones Unidas, busca ayudar a que 100 millones de viviendas adopten estufas y combustibles limpils y eficientes para el año 2020.

El metano, una sustancia incolora e inflamable que es un componente importante del gas natural, es tanto un potente gas de efecto invernadero como un precursor del ozono al nivel del suelo.

Para el metano, las estrategias claves que produjeron las mayores reducciones fueron la captura del gas que se escapa de minas de carbón y de las facilidades de petróleo y gas natural, lo mismo que la reducción de escapes de tuberías de gran longitud, prevenir emisiones de los rellenos sanitarios, modernizar las plantas de tratamiento de aguas de desecho, airear más los campos de arroz y limitar las emisiones a partir del estiércol en granjas.

Internacionalmente, muchos países ya están actuando para reducir la emisión de metano. La Sociedad Metano a los Mercados ("Methane to Markets Partnership"), que empezó en el año 2004 con 13 países es ahora la Iniciativa Global del Metano ("Global Methane Initiative") con 40 países más la Comisión Europea, representado a alrededor del 60 por ciento de las emisiones globales de metano.

Sistema de captura del metano
El gas metano puede capturarse subterráneamente y usarse para generar electricidad. Estas tuberías son parte de un sistema de captura del metano en un relleno sanitario en el estado de Washington.
(Foto: King County Solid Waste Division)

Bajo esta iniciativa, apoyada por el Banco Asiático de Desarrollo y el Banco Interamericano de Desarrollo, organizaciones públicas y del sector privado están colaborando con agencias gubernamentales para implementar proyectos de reducción del metano en agricultura, minas de carbón, rellenos sanitarios y sistemas de petróleo y gas.

Shindell y su equipo concluyeron que las 14 mejores medidas de control podría frenar el calentamiento global en 0.5°C (0.9°F) para el año 2050, aumentar las producciones agrícolas globales en esta 135 millones de toneladas métricas por estación y prevenir cientos de miles de muertes prematuras al año.

Las medidas darían la mayor protección contra el calentamiento global a Rusia, Tajikistán y Kirguiztán, países con grandes superficies de cubierta de nieve o hielo.

Irán, Pakistán y Jordania experimentarían los mayores aumentos en la producción agrícola.

El sur de Asia y la región de Sahel en África vería los cambios más beneficiosos en los patrones de precipitación.

India, Bangladesh y Nepal verían las mayores reducciones en muertes prematuras. El estudio estima que, globalmente, entre 700,000 y 4.7 millones de muertes prematuras podría prevenirse cada año.

"En la mayoría de los países, la protección de la salud pública y el abastecimiento de alimentos pueden tener prioridad sobre evitar el cambio climático, pero el saber que estas medidas también mitigan el cambio climático puede ayudar a motivas políticas que las pongan en práctica", dijo Shindell.

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Autor de las páginas: José E. Marcano