
Científicos australianos han descubierto que los bosques pluviales ("rainforests") de tierras altas obtienen de las nubes grandes cantidades de agua además de la que cae directamente como lluvia.
Este hallazgo tiene importantes implicaciones para el cuidado y gestión de los restantes bosques pluviales del mundo y de los sistemas fluviales tropicales, lo mismo que para la seguridad global del agua.
El Dr. Paul Reddell, del Commowealth Scientific & Industrial Research Organisation (CSIRO) de Australia, dijo que esto le da a los bosques pluviales de montaña un significado ambiental completamente nuevo en relación al paisaje, ya que como "cosechadores de nubes" pueden agregar miles de millones de litros de flujo extra en los sistemas tropicales de río.
Los doctores Reddell y David McJannet dirigieron un equipo en el Rainforest Co-operative Research Centre que incluía científicos del CSIRO y de la Universidad James Cook.
"De nuestros trabajaos previos, aparenta que los bosques pluviales pueden obtener hasta 40 por ciento más agua de las nubes que lo que se mide en un pluviómetro normal," dijeron.
En las regiones tropicales húmedas y altas, por encima de 900 metros, a través del bosque soplan constantemente nubes, neblinas y nieblas, condensándose sobre los árboles y rodando o goteando hacia el suelo. Esta condensación es adicional a la precipitación normal y no ocurre donde el bosque ha sido eliminado.
"Se conoce poco el papel del bosque pluvial en el ciclo del agua. Sabemos que los bosques son importantes en la regulación del flujo del agua a través del paisaje y sabemos que, al retener el agua, ellos contribuyen al flujo durante la estación seca de los ríos costeros," dijo McJannet. "Ahora tenemos evidencias claras de otro papel, 'cosechar las nubes', en el cual el bosque realmente cosecha grandes volumenes de humedad además de la lluvia."
Algo preocupante es que, cuando se cortan los bosques pluviales, la cantidad de humedad que llega al suelo disminuye significativamente debido a la eliminación del efecto de 'cosechar las nubes'. Además, debido a que estos bosques pluviales de montaña transpiran muy poco, ellos constribuyen un volumen desproporcionalmente grande de agua a su cuenca. Esta contribución se reduce grandemente cuando se corta el bosque y el agua se evapora.
El Dr. Reddell también previene sobre las consecuencias para la seguridad del agua en el caso del calentamiento global: "si, como se pronostica, se elevan los bancos de nube que actualmente aportan agua al bosque via la 'cosecha de nube', entonces habría una pérdida importante en la recolección de agua por parte del bosque y de su cuenca, con consecuencias para las comunidades aguas abajo que dependen de estos recursos."
Para determinar cuanta humedad cae como lluvia y cuanta es cosechada por el bosque, el equipo instaló pluviómetros en áreas abiertas en Longlands Gap y Monte Lewis en Queensland del Norte (Australia), y artesas de caída libre y medidores de collar alrededor de árboles en el bosque. Las artesas de caída libre miden el agua que llega directamente al piso del bosque, goteando de las copas de los árboles. Los collares miden el "flujo en el tallo", es decir el agua que rueda por los troncos de los árboles.
La diferencia entre lo que está en el pluviómetro y en las artesas más el flujo en el tallo es la cantidad de agua extra obtenida por el bosque.
El equipo está ahora tratando de desarrollar medidores que pueden usarse para estimar la cosecha de nubes en un amplio rango de sitios y así lograr un cuadro más completo de la contribución de los bosques húmedos de Qeensland del Norte al ciclo hidrológico del trópico húmedo.
El Dr. Reddell dice que la información es valiosa en diferentes maneras:
- contribuye a balances hídricos más exactos y, así, al desarrollo de una política de distribución sostenible del agua
- hace que el público esté más consciente del valor del bosque pluvial y los servicios que ellos proveen al ambiente y a las personas
- se alerta todo el mundo en cuanto a un nuevo aspecto de las pérdidas sostenidas cuando se cortan los bosques pluviales de montaña, y contribuye a una mejor gestión de las cuencas y ríos tropicales
- promueve la siembra de árboles en áreas limpias de las tierras altas húmedas de los trópicos
- incluso pudiera generar ingresos por la venta del agua extra cosechada por un bosque replantado.
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