
De los bosques pluviales templados de Chile a los bosques boreales de taiga de Rusia, los investigadores tienen evidencias de que los terrenos boscosos del mundo están disminuyendo más rápidamente de lo que incluso los pesimistas pensaban.
La corrupción, la voracidad y la negligencia se han cobrado en Rusia, África Central, América del Norte y del Sur y Asia Suroriental. Una serie de informes basados en nuevos mapas que cubren casi la mitad de los bosques del mundo previenen de que las prácticas no sostenible de desarrollo son las responsables de la degradación de vastas áreas.
Los informes, hechos públicos a inicios de abril por el Global Forest Watch del World Resources Institute, que incluye el primer atlas detallado de los bosques de Rusia, tomaron más de dos años para producirse. El World Resources Institute (WRI) es una organización ambientalista con base en Washington, D.C., Estados Unidos.
Jonathan Lash, presidente del World Resources Institute, dijo, "Cuando examinanos lo que pensábamos que todavía eran vastas porciones intocadas de bosques intactos en el mundo, llegamos a la conclusión de que ellas se estaban convirtiendo rápidamente en un mito.

"Gran parte del dosel verde que resta ya está, en la realidad, atravesado por concesiones de caminos, mineras y forestales," dijo
En América del Norte, menos de la mitad de los bosques y montes de la región son porciones de terrenos con un tamaño de por lo menos 200 kilómetros cuadrados. Más del 90 por ciento de ellas se encuentran en Alaska y Canadá.
En los 48 estados continentales contíguos, apenas seis por ciento de los bosques se encuentran relativamente inalterados en grandes porciones y apenas 17 por ciento de estos están estricta o moderadamente protegidos.
"Gran parte de las amenazas que enfrentan los restantes bosques intactos se reducen a mala economía, mala gestión y corrupción," dijo Dirk Bryant, fundador y co-director del Global Forest Watch.
"Rápidamente nos movemos hacia un mundo en que los bosques silvestres se encuentran principalmente confinados en 'islas' de parques y reservas, con áreas circundantes manejadas comercialmente para madera y otros recursos. La salud de los bosques del planeta dependerán en lo bien que gestionemos y protejamos estas áreas restantes," dijo.

La taiga rusa, que se extiende en una banda larga a través de las latitudes boreales de la federación, ha sido por mucho tiempo vista como una expansión de salvajismo protegida de la intrusión humana. Pero el primer atlas de los bosques de Rusia muestran la fragmentación de sus bosques, separados por bosques explotados y degradados de varias maneras.
Mientras en muchos países se han dado leyes para proteger sus bosques, en muchos lugares las regulaciones simplemente no son aplicadas. En Indonesia, más o menos el 70 por ciento de la producción de madera proviene de cortes ilegales.
Global Forest Watch encontró que en África Central las concesiones de explotación ya cubren más de la mitad del segundo bosque pluvial tropical del mundo. Los datos iniciales indican que en la mayoría de los casos no había ni siquiera un plan básico para el manejo de estos bosques.
En Chile, las políticas gubernamentales favorecen la ganancia económica a corto plazo, en lugar de una administración a largo plazo, y se fomenta el que las personas corte los bosques nativos que tienen miles de años para dar paso a plantaciones de especies exóticas. "A resultas de ello, están en peligro los prehistóricos bosques de Araucaria y los segundos árboles más viejos en el mundo, el alerce," dice WRI.
En Venezuela, las prácticas minera y de silvicultura amenazan a uno de los bosques más prístinos del planeta. La investigadora Mariapía Bevilacqua y su equipo analizaron la Región de Guayana al sur del Río Orinoco. Aquí los bosques contienen más de la mitad de las especies conocidas en Venezuela de mamíferos y aves, un país reconocido globalmente por su biodiversidad.
Con la excepción de la minería ilegal y un limitado corte de árboles, los investigadores encontraron que todavía la mayor parte de la región de Guayana no ha estado sujeta a la explotación de madera y de minerales. Pero la reserva foresta de Imataca, de 3.2 millones de hectáreas, está sujeta a conflictivos intereses de uso de tierra, con asentamientos agrícolas, mineros e indígenas en su interior y alrededor de ella y con solapamiento de concesiones madereras y mineras.
Los investigadores encontraron que casi la mitad de las concesiones de corte en la región fallan en cumplir completamente con las regulaciones en cuanto al procesamiento local de la madera, y una quinta parte está bajo investigación por no cumplir con los planes de manejo.

Cuatro años atrás, cuando Bryant y sus colegas escribieron la primera evaluación de los bosques intactos del mundo, encontraron que apenas una quinta parte de cubierta boscosa históric del mundo quedaba como grandes porciones intactas. A la tasa de destrucción del momento, ellos estimaron que, en 10 a 20 años, se perdería un 40 por ciento de lo que restaba.
"Nuestros estudios más recientes demuestran que habíamos subestimado la destrucción en algunos países," dijo Bryant. Hace dos años, él inició Global Forest Watch para dar seguimiento a lo que resta de los bosques intactos del mundo.
Global Forest Watch combina el conocimiento en el terreno con tecnología digital y de satélite para suministrar una exacta información forestal a cualquiera que tenga acceso al Internet. Tiene 75 socios en ocho países, aunque espera eventualmente a expandirse a 21 países y cubrir un 80 por ciento de los bosques intactos del mundo.
"Hay buenas noticias. Ya nuestro trabajo está teniendo algún impacto lo cual esperamos que conserve más de los bosques intactos o disminuya la velocidad de su destrucción," dijo Jim Stritthold, jefe de Global Forest Watch - USA. "Por ejemplo, nuestro trabajo de mapas está ayudando al sector privado a que tome mejores decisiones de negocio, lo cual ayudaráa a salvaguardar el ambiente."
IKEA, la mayor compañía de muebles del mundo, patrocinó el mapeado de los bosques intactos por Global Forest Watch, para asegurarse que ellos no obtengan abastecimientos de madera de estas áreas a menos que estén certificadas como bien manejadas.
ABN Amro, banco europeo, está apoyando el monitoreo de Global Forest Watch del comportamiento ambiental de las compañías madereras, para promover políticas de préstamo que se benignas al ambiente por parte de la comunidad de inversionistas.
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