
El Presidente George W. Bush visitó Arizona el 25 de Junio para evaluar la devastación causada por un masivo incendio forestal que afectó a casi 375,000 acres en las afueras del poblado vacacional de Show Low. El incendio ha provocado acusaciones por parte de oficiales gubernamentales y grupos ambientalistas, cada uno acusando al otro por crear las condiciones que permitieron el desarrollo del devastador incendio.
Los incendios Rodeo y Chediski, que se fusionaron el domingo 25 de Junio, destruyeron más de 150 hogares y docenas de otras construcciones, y obligaron la evacuación de miles de personas en la ruta del fuego.
No hay consenso en asignar responsabilidad del masivo incendio. Tanto el fuego Chediski como el Rodeo fueron iniciados por actividades humanas, uno por un caminante perdido quien encendió un pequeño fuego para solicitar ayuda.
Pero la causa subyacente de la diseminación rápida y catastrófica de los incendios es la acumulación por varias décadas de arbustos y otros materiales combustibles en el bosque. Años de supresión de los incendios han permitido que se acumule cantidades no naturales de materiales, dejando el piso forestal cubierto con materiales secos e inflamables.

La Gobernadora de Arizona, Jane Hull, responsabilizó a grupos ambientalistas quienes se oponen a las operaciones madereras y otros proyectos de aclareo forestal. Dijo que miles de demandas judiciales retando los incendios prescritos han impedido que el Servicio Forestal de Estados Unidos reduzca las cargas combustibles de manera controlada.
A su vez, los grupos conservacionistas dicen que algunos legisladores están aprovechándose de los incendios forestales que ahora se están manifestando en varios estados occidentales afectados por una severa sequía para promover más actividades de explotación forestal en lugar de enfocarse en las prácticas no sostenibles de gestión forestal que son las que han llevado a que los bosques tengan la actual carga combustible.
"Los científicos han determinado que estos problemas de incendio se derivan de estos tres problemas: casi un siglo de supresión de incendios que eliminarn el papel natural que el fuego juega en bosques saludables, una sequía extrema por varios años y décadas de explotación maderera comercial que elimina los grandes árboles, resistentes al fuego," dijo Carl Pope, director ejecutivo de Sierra Club. "Durante muchos años, el Sierra Club ha estado pidiendo al Servicio Forestal que haga más incendios prescritos, para reducir los arbustos inflamables cerca de comunidades amenazadas, y hemos estado pidiendo al Congreso que dedique más dinero para hacer correctamente este trabajo."
El año pasado, diputados y senadores republicanos pidieron a la Oficina de Contabilidad General ('General Accounting Office' - GAO) - el brazo investigador del Congreso - que revisara el impacto que las apelaciones y demandas judiciales estaban teniendo sobre la capacidad del Servicio Forestal de Estados Unidos para realizar proyectos de reducción de materia combustible, tales como incendios controlados o aclareos de arbustos.

En Agosto, la GAO informó que de 1,671 proyectos revisados y aprobados por el Servicio Forestal a mediados de 2001, apenas 20 - más o menos uno por ciento - habían sido apelados por grupos externos, y que no se había presentado ninguna demanda.
La GAO encontró que los proyectos de reducción de materiales combustibles habían sido retados, a parte de grupos ambientalistas, también por grupos recreativos, representantes de la industria privada e individuos.
"Acusar a los ambientalistas por estos terribles incendios y otros temas demagógicos es simplemente irresponsabilidad," dijo Jane Danowitz, directora de Heritage Forests Campaing, una organización sin fines de lucro. "Debemos proteger los ciudadanos y las comunidades que se encuentren en el camino de los incendios."
Danowitz observó que un informe producido el año pasado por el Inspector General del Departamento de Agricultura decía que los administradores del Servicio Forestal habían usado millones de dólares destinados a financiar la rehabilitación de bosques - lo que ayuda a reducir los riesgos de incendio - para iniciar nuevas ventas de madera en terrenos federales.
"El Servicio Forestal debe enfocar sus recursos para dar seguridad a los ciudadanos y las comunidades en lugar de subsidiar operaciones madereras comerciales que aumentan el riesgo de incendio," agregó Danowitz.
En una declaración particularmente condenatoria, el Centro para la Diversidad Biológica acusó al Estado de Arizona de oponerse y detener incendio controlado realizado por el Servicio Forestal para reducir las cargas combustibles en la misma región que ahora arde en el incendio Rodeo. El Centro hizo notar que los residentes se quejaron de que el incendio controlado producía demasiado humo, y los oficiales estatales de calidad del aire pidieron al Servicio Forestal que apagara las llamas.

El Centro es miembro del Comité Asesor del Plan de Salud Forestal/Incendios de la Gobernadora Hull, un grupo nombrado por Hull para aconsejar la gobernación sobre temas de protección comunitaria y restauración forestal y para hacer recomendaciones sobre donde gastar los fondos del Plan Nacional de Incendios.
"La gobernadora está siendo oportunista y cínica al usar la presente tragedia para fomentar su agenda anti-ambiental," dijo Brian Segee del Centro para la Diversidad Biológica. "No sólo apoyamos fuertemente los esfuerzos de protección comunitaria tales como los tratamientos de las interfases montes-urbanos, fuegos controlados y aclareos de árboles delgados, sino que también estamos involucrados en los actuales esfuerzos de colaboración y gubernamentales para lograr que tales metas sean una realidad."
Otros grupos, incluyendo la Asociación de Estudiantes por la Conservación ('Student Conservation Association' - SCA), están trabajando para ayudar a reducir los riesgos de que los fuegos dañen hogares y negocios al mismo tiempo que se deja que los fuegos ardan en áreas naturales. La SCA ha lanzado un programa de defensa de los incendios en áreas silvestres, con personal voluntario, para ayudar a reducir los riesgos para los propietarios de casas en más de una docena de estados.
Los miembros de la SCA piensan crear mapas que permitan que los administradores de recursos naturales puedan monitorear y actuar según los cambios en las condiciones ambientales, y para ayudar a los bomberos a localizar las áreas pobladas donde pueden verse amenazados hogares. Los voluntarios del grupo trabajaría con asociaciones de propietarios, grupos de vecinos y oficiales locales para eliminar potenciales combustibles para los incendios, tales como grandes cantidades de vegetación muerta o seca, o inflamables descartados tales como madera, alrededor de hogares y negocios.
El director del Servicio Forestal, Dale Bosworth, dice que las únicas maneras de prevenir incendios forestales masivos en el futuro, y proteger áreas pobladas, es a través del aclareo forestal y fuegos controlados.
"No deberíamos tener esta clase de incendio ardiendo en un bosque nacional, amenazando comunidades y destruyendo hogares," dijo Bosworth. "La manera de evitarlo es teniendo una gestión activa del terreno. Y esa manera es aclarando el bosque, introduciendo de nuevo el fuego en estos ecosistemas dependientes del fuego."
Para más informaciones sobre las opciones de manejo de incendios forestales, visite el website del Plan Nacional de Fuego en: http://www.fireplan.gov/ y el Centro para la Diversidad Biológica en: http://www.sw-center.org/swcbd/Programs/fire/index.html
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