Educación Ambiental

Actividades de
Educación Ambiental

Un ámbito de trabajo en la Ecoauditoría Escolar:
la Energía

La Ecoauditoría escolar, como todo proyecto de Educación Ambiental, no debe desarrollarse como una serie de actividades aisladas y descontextualizadas. Para que cumpla los fines educativos que persigue, se ha de integrar en el currículo atendiendo tanto a las características de edad y desarrollo del alumnado como a las peculiaridades del centro.

En el caso de la energía, este tópico aparece tanto en los contenidos de Educación Primaria como en los de Educación Secundaria, por lo que el conseguir su adecuada integración será una cuestión de programación y planificación por parte del profesorado. Además, permite un tratamiento interdisciplinar, por ser un contenido que de una u otra forma aparece o guarda relación con contenidos desarrollados en distintas áreas (Ciencias de la Naturaleza, Ciencias Sociales, Tecnología...).

La propuesta genérica que se expone a continuación ha de ser adaptada teniendo en cuenta las características del contexto en el que vaya a ser desarrollada y seleccionar aquellos aspectos que resulten más adecuados al mismo.

Por otro lado, en el logro de una mayor eficiencia energética intervienen factores técnicos cuyo análisis e investigación generalmente escapan a las posibilidades del personal del centro y, por supuesto, del alumnado. En este caso, se puede solicitar la ayuda de organismos especializados, tanto privados como gubernamentales, para realizar el diagnóstico y proporcionar después al alumnado una versión inteligible del informe técnico emitido. De cualquier forma, no se ha de olvidar que el protagonismo ha de corresponder al alumnado, a fin de que éste sienta que puede influir y participar en distintos aspectos de la gestión de su medio ambiente más próximo y contribuir con sus capacidades y su comportamiento a la mejora de la calidad del mismo.

A grandes rasgos, el alumnado, trabajando en grupos, ha de diseñar y poner en marcha un proceso de investigación que tenga por objeto conocer los usos y hábitos de consumo de la energía en el centro. A partir de los resultados de esta investigación, se pueden establecer unos objetivos de mejora de la eficiencia energética en el centro y de cambio en los hábitos de consumo, en función de los cuales elaborar un plan de actuación; de éste se realizará un seguimiento durante el proceso de aplicación y su evaluación, una vez transcurrido el periodo de implantación previamente establecido.

Los resultados se harán públicos a la comunidad educativa mediante un informe, a partir del cual se podrán establecer los nuevos objetivos de mejora, introducir las modificaciones que se consideren pertinentes en el diseño del plan o en su desarrollo, o extender su alcance a otros ámbitos que anteriormente no hubiesen sido contemplados.

A fin de mejorar la eficiencia de este proceso, resulta conveniente poner en marcha la comisión energética del centro, que será la responsable de la implantación del plan, su seguimiento y evaluación, así como de valorar y decidir sobre las propuestas que le sean remitidas y de elaborar el informe.

¿Cómo poner en marcha un Plan de Eficiencia Energética en nuestro centro?

Se seguirán, de forma aproximada, las fases del proceso de puesta en marcha del procedimiento de ecoauditoría:

1.- Revisión inicial

1.1. Documentación y recopilación de datos generales del centro que puedan tener interés en la planificación energética: ubicación, descripción del edificio del centro y de su entorno, orientación y características de la construcción, instalaciones y servicios, alumnado (número, agrupamiento por niveles y características de edad...), personal docente y no docente (incluyendo responsabilidades asignadas y organigrama), actividad (tipos, secciones y departamentos, tiempo diario de uso, intervalos horarios...), etc.

1.2. Inventario de instalaciones y aparatos que requieren el consumo de energía:

1.2.1. Energía eléctrica:

  • Instalación eléctrica: Función (alumbrado, fuerza, vivienda del conserje...), potencias contratadas, tarifa diurna y nocturna, normativa de seguridad, etc.
  • Aparatos: Tipo, potencia, utilidad, localización, estimación de horas de uso al día...

1.2.2. Combustibles fósiles (gasóleo, gas natural, carbón...):

  • Instalación de calefacción: Calderas, potencias, quemadores, antigüedad, combustible, calorifugado, seguridad, mantenimiento, etc.
  • Instalación de agua caliente: Caldera, potencia, quemadores, antigüedad, combustible, seguridad, mantenimiento, etc.

1.3. Estimación del consumo de energía necesario:

El cálculo del consumo eléctrico necesario se realizará en base a los aparatos eléctricos existentes, su potencia y la estimación del tiempo de uso medio por aparato en función de la necesidad objetiva.

El consumo de combustibles fósiles, en lo referente a la calefacción, está sometido también a variables imponderables (tiempo atmosférico, etc.), por lo que, a falta de otras estimaciones técnicas, se puede aceptar como válido el valor del consumo medio de años anteriores. No obstante, se ha de hacer un estudio de las temperaturas de las dependencias del centro en varios momentos del día y durante un periodo de tiempo suficiente.

1.4. Cálculo de la desviación media entre el consumo estimado y el consumo real:

Si esta desviación es positiva (consumo estimado mayor que consumo real) se ha de revisar la estimación; si la desviación es negativa, se hará un análisis de las causas, lo que permitirá identificar las medidas correctoras para disminuir el consumo.

1.5. Emisiones a la atmósfera

Estudio de las emisiones gaseosas y de partículas a la atmósfera como consecuencia del consumo de combustibles fósiles o de otras actividades específicas en el centro: naturaleza, focos, controles, seguimiento, efectos sobre los seres vivos y la salud de las personas, legislación aplicable... Deberían considerarse también las emisiones indirectas derivadas de la producción de energía eléctrica.

2.- Objetivos de mejora de la eficacia energética

En base a los datos recogidos en el informe de la revisión inicial, se establecerán las medidas correctoras y los objetivos de mejora de la eficiencia energética. Para adoptar estas decisiones conviene establecer algunos criterios de priorización: necesidad de uso, potencialidad de disminución del consumo, facilidad de alcanzar el objetivo, aprovechamiento didáctico, etc.

3.- Planificación de las actuaciones de mejora y determinación de los indicadores de evaluación

El alumnado deberá diseñar un plan para reducir el consumo de energía eléctrica y para calefacción en el colegio. El plan puede contener sugerencias relativas a las instalaciones, actitudes y hábitos, etc., y deberá fijar qué nivel de ahorro esperan conseguir a través de las diferentes medidas.

En el plan han de estar establecidos y documentados los objetivos y las metas, las funciones y responsabilidades, los medios, los procedimientos de control, los indicadores de evaluación, los plazos...

Además de difundirlo entre todo el personal del centro, se ha de buscar la motivación y el compromiso de todo el colectivo, antes de que el plan sea puesto en marcha. A este fin, se pueden presentar informes con los logros alcanzados en experiencias similares realizadas por otros centros, posibilidades de intercambios, etc.

4.- Ejecución del Plan de Actuación. Seguimiento y medidas correctoras

Una vez puesto en marcha el plan, se ha de realizar el seguimiento del mismo y registrar los datos de cada control. Asimismo, se adoptarán las medidas correctoras en caso de incumplimiento o de que se consideren necesarios pequeños ajustes en los procedimientos.

5.- Evaluación

Finalizado el periodo de aplicación establecido, se realizará la evaluación del plan. Esto permitirá detectar los posibles puntos de mejora para el futuro.

6.- Informe

El trabajo desarrollado por el colegio sobre este tema debe ser puesto en conocimiento de toda la comunidad educativa y adjuntarlo a la memoria anual del centro. Un resumen del informe se entregará a los organismos e instituciones colaboradoras en el proyecto.

Esta actividad de difusión se puede complementar con exposiciones, artículos de prensa, programas de radio, etc.

A partir del informe se establecerá el nuevo plan para mantener el nuevo nivel de consumo y conseguir un mayor ahorro, desarrollándose así un procedimiento de mejora continua en la eficiencia energética del centro.

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Para saber más:
Fernández Ostolaza, Mª. A. (1996): 'Eco-auditoría escolar/Eskola ekoauditoria'. Vitoria-Gasteiz. Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco. Eusko Jaurlaritza.

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