CAPÍTULO IX

GEOLOGÍA DE LAS PROVINCIAS DE BARAHONA Y AZUA

Por D. Dale Condit y Clyde P. Ross

GEOLOGÍA


Temas Geológicos

El Valle del Río Yaque

En su curso desde las empinadas montañas hasta el mar, el Río Yaque del Sur corre sobre las areniscas y arcillas pizarrosas débiles oligocenas y miocenas que se hallan visibles a lo largo del valle en riscos, en lados alternativos, casi continuamente hacia abajo hasta Alpargatal, donde el río brota de las colinas y corre lentamente por los terrenos de aluvión durante el resto de su curso. La oportunidad que se presenta para hacer un estudio estratigráfico es tan excelente que se invirtió una semana examinando los afloramientos desde las cercanías de Túbano, en el Río de las Cuevas, hacia abajo hasta Alpargatal. En toda la distancia se hizo un mapa aproximado con brújula, y a lo largo de la vereda se efectuaron excursiones adicionales hasta puntos cercanos interesantes. Se procuró determinar el orden de sucesión estratigráfico de las capas y determinar también la posibilidad de que contuvieran petróleo en el subsuelo. Como resultado de esa investigación ahora es posible presentar una sección que se cree ser representativa por lo menos de la parte central del sur de la Provincia de Azua. En varios lugares el río ha hecho cortes cerca de la base de los cerros montañosos de caliza de principios de la edad terciaria. Atraviesa una estribación de la Sierra Neiba, justamente más abajo de la desembocadura del Río San Juan, y luego más abajo corre justamente al oeste de la Sierra Martín García.

Se encontró una buena oportunidad para estudiar la naturaleza y el espesor de los estratos en un lugar donde las fallas los afectaron muy poco, es decir, en las cercanías de Quita Coraza, donde las capas del grupo Yaque se inclinan hacia el norte desde el flanco de la Sierra Martín García hasta una artesa sinclinal. El siguiente corte representa la recopilación de las medidas que se hicieron en aquellas inmediaciones:

Corte geológico en las cercanías de Quita Coraza
  Metros
Formación Las Matas. Conglomerado mal cementado, arenisca y arcillas o barros jaspeados, con una pequeña parte de caliza margosa; el color de los barros varía desde un castaño pálido a un verde aceitunado; no se vieron fósiles. Estas capas descansan en discordancia sobre las capas marinas miocenas del grupo Yaque. 150+
Grupo Yaque. Arenisca tosca que tira a conglomerado, de un color aceitunado claro, que tira a gris, y en la parte inferior capas pizarrosas. En las capas inferiores abundan grandes Arca y otros fósiles. 600
Miembro de caliza arcillosa, con corales ramosos y capas de caliza llenas de fósiles (estación 8590). 200
Arenisca conglomerada. 100
Arcilla pizarrosa azulosa con delgadas láminas de arenisca; no se vieron fósiles. 400
Arenisca y conglomerado, arcilla pizarrosa arenosa azulosa y capas delgadas no continuadas de caliza, siendo así que algunas de las capas contienen unos cuantos fósiles, principalmente fragmentos de corales ramosos y ostras. 1,500(?)
Oligoceno y Eoceno (?). Arcillas pizarrosas, de un color gris azuloso, con delgadas capas de arenisca calcárea. 700
Caliza de un color gris, poco fosilífera, sin medir, que forma las faldas de la Sierra Martín García.  

Las capas más bajas anotadas en el corte que antecede, se encuentran a lo largo de un arroyo que brota de las colinas al norte del borde de Quita Coraza. Las capas más altas de arenisca conglomerada del miembro de base del grupo Yaque forman una ladera que se inclina 43°, contra la cual chocan las aguas del río, dejando así un piso peligroso para los viajeros a lo largo de la vereda. En el arroyo se encuentran afloramientos perfectos de capas sucesivamente más bajas, desgastadas por el embate de las aguas. Las rocas se compenen de una alternación invariable de arenisca de capas uniformes y arcilla pizarrosa arenosa, con algún conglomerado en unas cuantas capas delgadas, no continuas, de caliza de un color gris. En el conglomerado se encuentran encajadas algunas ostras y corales rotos junto con fragmentos de otras conchas. Algunas de las capas pizarrosas contienen impresiones de hojas y espigas de planta. Este miembro arenosos espeso descansa sobre arcilla pizarrosa, debajo del cual hay caliza que se encuentra a una larga distancia hacia arriba del arroyo, en las escarpadas laderas de la Sierra Martín García.

Las capas de la parte inferior del grupo Yaque que se acaban de describir se asemejan a estratos arenosos que se encuentran a lo largo del Río Yaque, desde el crucero del camino de Azua a San Juan hacia el norte, y se colige que ambas sean equivalentes. Se supone que sean las capas miocenas básicas, y que casi todas si no todas las arcillas pizarrosas y calizas subyacentes probablemente sean de la edad oligocena.

El próximo miembro más alto del corte es una arcilla pizarrosa de un color gris obscuro no fosilífero, que contiene delgadas láminas de arenisca cuyo espesor varía desde un cuarto hasta medio centímetro de espesor, que se hallan casi a iguales distancias entre sí, es decir, de 3 a 4 centímetros, en la arcilla pizarrosa. Esta arcilla pizarrosa tiene 140 metros de espesor.

Sobre la arcilla pizarrosa de un color gris obscuro hay estratos que pueden denominarse el miembro de caliza arcillosa gris. Este miembro tiene unos 60 metros de espesor y se compone de caliza impura de un color gris y alguna arenisca interpuesta con arcilla de un color gris azulado que tira a verde aceitunado, que constituye la mayor parte del corte. Tanto la arcilla como la caliza contienen un gran número de fósiles que comprenden corales de varias especies. (Estación 8690; en cuanto a las listas de fósiles, véanse las páginas 169-174). Las capas de caliza arcillosa forman un risco prominente a lo largo de la margen derecha del río, frente a Quita Coraza, y se extienden hacia el sudoeste en una distancia de muchos kilómetros hasta las tierras bajas cerca de Hatico.

Esta parte del corte reviste mucho interés porque es posible que contenga petróleo. Las capas delgadas de arenisca tosca, en el medio del miembro de caliza arcillosa, podrían servir de roca de depósito, y las capas que son muy fosilíferas podrían suministrar un material petrolífero. Las arcillas sobrepuestas servirían como una roca de cubierta que impediría el escape del petróleo hasta dentro de las capas arenosas más altas.

Más arriba de las capas calcáreas hay una arenisca tosca, junto con algún conglomerado, en tanto que en su parte más baja hay algunas capas pizarrosas y calcáreas. Las capas arenosas contienen grandes Arca, y algunas de las capas calcáreas contienen muchos corales. Estos estratos se ven en ambos lados del eje sinclinal de este a oeste, que yace entre Los Güiros y Quita Coraza, y están visibles en el lado sur, teniendo un espesor aproximadamente de 175 metros. Otros estratos más altos de esta serie están ocultos por una cubierta de cascajo de la formación Las Matas que ocupa el eje de la sinclina.

Las relaciones desconformes de los cascajos de la formación Las Matas con los estratos subyacentes no son pronunciadas en este lugar, siendo así que los cascajos concuerdan bastante íntimamente en cuanto a posición con los estratos subyacentes. En realidad, cualquiera podría considerarlos como la misma formación si desconocía la naturaleza litológica de ambos y si no hubiera presenciado las relaciones evidentemente desconformes en algunos lugares río arriba. Como de costumbre, las cascajos de la formación Las Matas en este lugar están consolidados de una manera menos firme que los depósitos que componen el grupo Yaque, y no contienen fósiles marinos. Entrepuestas con el cascajo, que es de un color gris amarillento, hay capas de caliza blanda margosa, y capas de arcilla de un color rojizo pálido que tira a púrpura, las cuales se diferencian notablemente en cuanto al color de las arcillas del grupo Yaque de un color gris azulado que tira a verde aceitunado. La desconformidad que existe entre las dos formaciones resulta muy clara en una localidad que se halla 3 kilómetros río arriba desde Los Güiros. En este punto el cascajo de la formación Las Matas forma un risco en la margen izquierda del río, en tanto que a una corta distancia más allá río arriba, el agua corre en una catarata por encima de una arenisca fosilífera del grupo Yaque. La desconformidad entre ambas formaciones es muy marcada, puesto que se advierte una discordancia así en las direcciones como en los buzamientos.

A continuación se describe la índole general de los estratos a lo largo del curso superior del Río Yaque en las inmediaciones del crucero del camino de Azua a San Juan. Desde la desembocadura del Río de las Cuevas hacia abajo hasta la desembocadura del Río San Juan, se encuentran espesas capas de arenisca y conglomerado, que se consideran la parte básica del grupo Yaque. Idénticos estratos aparecen en una distancia de varios kilómetros hacia arriba del Río San Juan, de los cuales se componen las colinas hacia el norte. Cerca de la desembocadura del Río San Juan las capas se inclinan hacia el norte en un ángulo de 50°, y se encuentran sobrepuestas en la arcilla pizarrosa y caliza de las edades eocena y oligocena, que constituyen el macizo de la Sierra de Neiba. (En cuanto a las listas de fósiles, véanse la página 121, estaciones 8564, 8565 y 8619; páginas 169-174, estaciones 8563 y 8566.) Desde este punto hacia el norte, a lo largo del Yaque, la inclinación primera es hacia el norte en un ángulo bajo, pero gradualmente se eleva hasta más de 60°, cerca de la desembocadura del Río de las Cuevas. Algunas de las capas contienen abundantes fósiles de plantas, en tanto que otras contienen fragmentos de conchas y corales ramosos, que abundan más en las capas de arenisca conglomerada. Los depósitos más recientes son de las edades oligocena y miocena.

Los estratos miocenos que se encuentran cerca de la desembocadura del Río San Juan parecen descansar sobre una caliza dura que contiene coral, cuyo espesor es de unos 30 metros, y que contiene foraminíferos mal conservados cuya clasificación como eocenos puede no ser exacta. Esta caliza forma la cúspide de una empinada colina que hay en el lado oriental del camino, aproximadamente 1 metro al sur de La Trinchera. Debajo de ella hay por lo menos 1,000 metros de arcilla pizarrosa azulosa más o menos arenosa, que contiene capas calcáreas que a su vez contienen una especie de Nummulites de la edad eocena. El risco escarpado que hay en la marggen izquierda del río, más abajo de La Trinchera, se compone de esta arcilla pizarrosa, que se distingue por las muchas láminas arenosas delgadas que contiene, cada unas de las cuales tiene menos de 1 centímetro de espesor, dispuestas a distancias que varían desde 3 hasta 4 centímetros. En el primer risco escarpado en la margen derecha, unos cuantos kilómetros más abajo de La Trinchera, esta arcilla pizarrosa yace contra una caliza eocena, tal vez en un contacto de falla.

Las colinas que hay en el lado oriental del Río Yaque, frente a la desembocadura del Río San Juan, tienen por corona una lava basáltica que puede haber procedido de una grieta volcánica en los altos cerros a corta distancia hacia el sur, frente a La Trinchera, donde el basalto atraviesa a las rocas eocenas y miocenas.

Los cascajos de la formación Las Matas, que ocupan una parte tan considerable del gran Valle de San Juan al oeste de la Sierra del Agua, pueden extenderse en una faja continua alrededor de la extremidad septentrional de aquella sierra hasta el Río Yaque, donde dichos cascajos forman una gran extensión de terrenos bajos en la confluencia del Yaque con sus tributarios, el Río del Medio y el Río de las Cuevas.

Unos 6 kilómetros más hacia el este y hacia arriba del Río de las Cuevas, hay cerros dentados de arenisca y conglomerado del grupo Yaque. Las rocas de este lugar se inclinan escarpadamente hacia el sudoeste y al parecer descansan de una manera desconforme sobre un conglomerado compuesto principalmente de caliza de un color gris y fina textura, que se asemeja a una laja caliza no fosilífera de delgadas capas que aflora a lo largo del valle un poco más río arriba, cerca de Túbano.


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