Las Plantas: Hojas

Un árbol maduro de conífera tiene varios millones de hojas en forma de aguja

Las hojas son los lugares donde se produce el "alimento" para el árbol. Las hojas, y otros órganos jóvenes, son verdes debido a que contienen un compuesto químico llamado clorofila. Este producto químico permite que la planta produzca azúcares a partir de dióxido de carbono y agua a través de un proceso llamado fotosíntesis. La mayoría de las hojas tiene una cubierta relativamente fuerte y cerosa a prueba de agua y que las protegen de insectos hambrientos. Solamente a través de unos poros diminutos de la cubierta llamados "estomas" puede ocurrir el intercambio gaseoso.

Durante la fotosíntesis, las plantas capturan la luz de longitudes de onda roja y azul, y usa sus energías para combinar los átomos componentes del agua con el dióxido de carbono. La planta usa los azúcares resultantes para su propio crecimiento. El oxígeno es un simple sub-producto de la reacción. Todas las plantas verdes usan el compuesto químico clorofila para la fotosíntesis. De hecho, todas las plantas son verde debido a la clorofila -- ésta absorbe las longitudes de onda de la luz roja y azul, y solamente refleja la verde.

Las plantas con hojas grandes de los bosques lluviosos tropicales necesitan poca luz solar directa.
Las ramas y hojas de los árboles más altos forman el dosel forestal, hogar de toda una gama de animales completamente arbóreos.

Sin embargo, los estomas en las hojas también permiten que se escape vapor de agua de las hojas. Aunque esto sirve para enfriar las hojas en días calurosos, las plantas en áreas secas tienen menos estomas o los mantienen cerrados durante la mayor parte del día. Esto retrasa dicha pérdida de agua (llamada transpiración) y evita la deshidratación. En la mayoría de los árboles, el hecho de que más líquido es transportado hacia arriba desde las raíces hasta las hojas que en la dirección opuesta es obvio cuando se considera que prácticamente todas las células exteriores del tronco llevan nutrientes hacia arriba, pero apenas sólo una delgada capa en la corteza los transporta hacia abajo.

Cuando una planta parece marchitarse durante la estación seca, es porque no hay suficiente agua en cada una de sus células para mantenerlas rígidas, y ellas se "desinflan".

Y, ¿cómo llega el agua hasta las hojas? Desde luego, es llevada desde las raíces a través de largas cadenas de células en el tronco del árbol pero, ¿cuál es la fuerza que hace que suba? Esta es una pregunta que ha dejado perplejos a muchas personas por largo tiempo. La explicación más aceptada es que el agua tiende a "pegarse" a sí misma, por lo que cualquier agua que se evapore a lo alto del árbol (a través de las hojas) es reemplazada inmediatamente por más agua que es chupada a través de las raíces, manteniendo las "tuberías" del árbol siempre llenas de líquido.