(1ra. Parte)
Las diferentes estaciones ocasionan grandes cambios en los bosques. No solamente hay cambios en la temperatura sino que también ocurren en la cantidad de luz solar y la precipitación. En los bosques boreales, toda la estación de crecimiento se reduce a unas pocas semanas de clima más cálido durante el verano. Otros bosques templados experimentan una estación de crecimiento más prolongada, pero en invierno las temperaturas llegan a ser tan frís que determinan que los plantas entre a un estado latente y los animales en hibernación.
Desde luego, las estaciones no están limitadas a la zona templada. Pero las estaciones de los bosques tropicales se basan mayormente en la precipitación, y se habla de dos estaciones: la de lluvias y la seca.
En prácticamente todos los bosques tropicales cae algo de lluvia durante todo el año. Con frecuencia hay una estación seca definida que usualmente dura de tres a cuatro meses, aunque puede durar apenas dos meses y, en condiciones extremas, hasta diez. La severidad de la estación seca depende de la localidad.
En algunos lugares, los árboles tropicales pierden sus hojas en sequías prolongadas, y crecen nuevas cuando empiezan las lluvias.
Ya que los bosques tropicales se extienden por grandes superficies, una parte del bosque puede estar experimentando su estación seca mientras progresa la estación de lluvias en un área diferente del mismo bosque. Cuando la estación de lluvias empieza en un lado del ecuador, usualmente empieza la estación seca en el otro lado.
Las estaciones tropicales de lluvias y seca provocan cambios significativos en los animales y plantas del bosque. Ya que la estación de lluvias determina la presencia de densas nubes, generalmente el crecimiento estructural de las plantas es mayor en otras épocas del año cuando hay más luz solar.
Los árboles también florece con mayor frecuencia durante la estación seca cuando las fuertes lluvias no entorpecen a los insectos polinizadores.
Las semillas que brotan al inicio de la estación de lluvias tienen una mayor oportunidad de sobrevivir debido a que dispondrán de suficiente agua durante los primeros meses críticos.
Los insectos son mucho más abundantes durante la estación húmeda. Este es también el tiempo cuando la mayoría de los árboles crecen el mayor número de hojas nuevas, así que hay suficiente alimento para estos insectos.
Similarmente, la mayoría de las aves anidan al inicio de la estación húmeda, y así habrá una mayor cantidad disponible de insectos para cuando nazcan los polluelos.