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23 de marzo de 2007
UGANDA: Alarma por la alta tasa de deforestación
Analistas advierten que Uganda podría perder toda su cobertura forestal en 50 años si no se invierte la actual tasa de destrucción, afectando así al ecosistema y exponiendo al país mayor degradación ambiental. "Los bosques y los árboles han sido cortados a tasas que exceden los niveles sostenibles; caracterizadas por la prevención de la regeneración forestal por el pastoreo y los incendios," dijo Paul Drichi, director de servicios técnicos en la Autoridad Forestal Nacional (NFA, por sus siglas en inglés). "Muchas reservas forestales urbanas y peri-urbanas también están amenazadas de desaparecer por el desarrollo industrial y las viviendas," agregó. A principios de la década de 1990, en Uganda había unas 4.9 millones de hectáreas de cubierta forestal pero esto ha disminuido a 3.6 millones de hectáreas en 2005, una tasa anual de disminución de 2 por ciento. Esto es considerado alto por los estándares internacionales, dijo Drichi. Varios expertos dijero que la actual tasa de deforestación ya estaba causando problemas relacionados con el ambiente en algunas partes de Uganda. Regiones que era frescas y libres de malaria han experimentado alzas en la temperatura, presentando buenas condiciones para la diseminación de la enfermedad. "Zonas como el suroeste en Kabale, que era fría, están perdiendo 0.3 grado Celsius de su temperatura mínima cada 10 años," dijo Paul Isabirye, meteorólogo gubernamental. "Estos lugares no tenían mosquitos pero ahora abunda la malaria." En los picos de las Montañas Rwenzori, las capas de hielo estuvieron perdiendo volúmen, amenazando a comunidades al pié de la sierra que dependen de agua de los hielos en las cimas para la agricultura y otros usos, agregó Isabirye.
"El crecimiento poblacional, las prácticas no sostenibles de gestión de la tierra, falta de oportunidades económicas y comercio no justo han aumentado la demanda de tierra para la agricultura y la ganadería," dijo Drichi. "La base de recurso forestal en muchas reservas ha sido sobre-cosechada y, en algunos casos, han sido invadidos." A pesar de estas preocupaciones, el gobierno está considerando donar un estimado de 7,000 hectáreas de las 32,000 de la densa Reserva Forestal Mabira, a unos 50 kilómetros al este de la capital, Kampala, a una compañía azucarera para que siembre caña de azúcar. A mediados de marzo, los medios informativos locales informaron que el Primer Ministro Apollo Nsibambi había escrito una carta a la Ministra del Ambiente, Mary Mutagamba, diciendo: "Le instruyo para que aporte un informe de gabinete buscando liberar parte de Mabira para el cultivo de la caña de azúcar." Ambientalistas dijeron que esa medida alteraría la biomasa y los patrones de lluvia de Uganda. También pondría en peligro especies raras y alteraría el modo de vida de miles de personas que viven alrededor del bosque tropical. Mabira, dicen, es hogar de especies raras de plantas y animales. Según Frank Mulamuzi, la destrucción de parte del bosque tendría un impacto severo sobre los niveles de agua del Lago Victoria, afectaría los patrones de precipitación, alteraría el ecosistema y cambiaría el microclima.
Un vocero gubernamental no estuvo de acuerdo. "Esta es la manera apropiada de utilizar los recursos," dijo Tamale Mirundi, vocero del Presidente Yoweri Museveni. "Es más fácil relocalizar el bosque sembrando árboles que relocalizar una fábrica." Isabirye dijo que los incrementos en las temperaturas también afectaría al principal cultivo comercial de Uganda, el café. "Cualquier aumento adiccional de dos grados Celsius eliminaría el café en muchas áreas cafetaleras de Uganda," dijo. "El rango ecológico del café se esta reduciendo." Uganda, agregó, registró sus máximas temperaturas en febrero de 2006, a 45 grados Celsius. "No había experimentado tales temperaturas en el pasado reciente," dijo. En diciembre, el jefe de NFA renunció a su puesto luego de rechazar una orden presidencial para permitir eliminar un bosque para sembrar palma aceitera. El presidente le había pedido a Olav Bjella que escogiera entre renunciar y permitir grandes áreas de bosque pluvia en la Isla Ssese del Lago Victoria para una plantación privada de palma. Bjella dijo que no permitiría la destrucción del bosque debido a "eso estaba en contra de su conciencia y contra las leyes de Uganda." Alrededor de 1.9 millón de hectáreas de la actual cubierta foresta de Uganda están reconocidas como propiedades privadas legales, representando el 9 por ciento del área total de tierra. Esto incluye terrenos de reserva forestal y áreas boscosas en parques nacionales y reservas de vida silvestre.
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